Despertar De Los Heroes
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By Rikka


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 [Zona Única] Vieja Biblioteca

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Rikka
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MensajeTema: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Miér 01 Jul 2015, 01:02

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Un acogedor lugar donde viejos pergaminos se ven a copilados en viejos estantes de piedra o madera. Suele ser transcurrido por jóvenes Héroes antes de emprender sus expediciones, pues es bueno ir bien preparados ante posibles peligros. Se corre el rumor de que se suele ver a uno de los famosos “Siete” leyendo viejos archivos.

Entradas en el Bestiario:
 

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Iskandar
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Miér 08 Jul 2015, 04:47

Ya hacía algunos días que éste personaje había despertado en la ciudadela, confundido de un principio avanzaba por las calles observando sus sitios más concurridos, los demás humanos parecían tener sus propios asuntos que atender, volteando ocasionalmente hacia Iskandar por obvias razones, su estatura y musculatura no era una combinación común de ver en ése sitio, no obstante ésto no intimidaba al aventurero quien seguía pasando de rincón a rincón observando los alrededores y dándose una idea general de la ciudad.

Durante sus recorridos de reconocimiento, escuchó acerca de una de las bibliotecas de la ciudad cerca de la Plaza Central, donde se albergaba información del Planeta... Lo cual sin duda sería de gran ayuda para darse una idea mayor de las decisiones que tomaría de ahí en adelante, además de conocer más acerca de la situación actual...

Dirigiéndose hacia la Biblioteca, notó como un grupo de personas vociferaba el descubrimiento de ruinas al Oeste de Babel, mientras que otro personaje portando una una cola de caballo y cabello negro de armadura lujosa daba órdenes a los que se encontraban cerca, sin embargo, la principal prioridad de Iskandar en ése momento no era alejarse de la ciudad, si no conocer más acerca de lo que encontraría fuera. Principalmente intentar obtener un mapa de la ciudad y de lo que existiera fura de las murallas.

Finalmente ingresó al sitio que reconoció como la Biblioteca, muy calmado, anaqueles de piedra se mostraban y una gran cantidad de pergaminos se apilaban sobre ellos.


- "¿¡Hoooola!? ¿Alguien dirige éste sitio? Hay algo que me gustaría buscar...." - Mencionaba Iskandar con una voz relativamente fuerte mientra volteaba a su alrededor.

No se observaba a nadie a simple vista, por lo que decidió adentrarse más a los anaqueles esperando ver algo que le llamara la atención.
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Quail
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Miér 08 Jul 2015, 09:08

" [...] y de esta forma se vence a una mantícora, si es que tienes oportunidad de verla y sobrevivir a las vistas. Consejo: En vez de intentarlo, simplemente huye."

Releí mi ultima entrada en el bestiario con cierto cansancio. Me habían llegado informes sobre el avistamiento de una mantícora y de que un grupo de arqueros había conseguido acabar con ella de esta manera. La verdad, es... cuanto menos curioso.
Dejé la pluma en el tintero y aparté el bestiario aún abierto para esperar que la tinta se secase. Esa era una de las razones por las que no dejaba que los novicios escribiesen en el bestiario. Nunca dejaban que la tinta se secase y emborronaban toda una página. Ah, bueno, sin contar la horripilante caligrafía y ortografía de la mayoría. ¡Los había incluso que no sabían escribir correctamente Yggdrasil!, ¡menudos...!. Creo que eso era algo digno de añadir a mi diario. Ejm, ¿qué pongo exactamente?, ah, si, "Tendré que discutir con el resto una nueva normativa: Prohibir la entrada a Babel a todos aquellos que escriban Yggdrasil de forma incorrecta." Medité por un segundo, quizá no era la medida más adecuada. Taché lo escrito "Declarar enemigo oficial de Babel a aquellos que escriban Yggdrasil de forma incorrecta". Si. Mejor.

Una profunda y estruendosa voz que solamente se podía comparar con el chillido de jabalí, me sacó de mis divagaciones sobre un castigo ejemplar. Pero aquello no me supuso ningún problema, lo que me molestaba era...

- ¿Qué demonios no acaban de entender con...? , ¡¡QUÉ NO SE PUEDE GRITAR EN LA BIBLIOTECA!!

Agarré el bestiario con ambas manos (tras asegurarme, que efectivamente la tinta estaba seca) y bajé de  mi silla con la intención de explicarle a cierta persona unos ciertos modales básicos. O en su defecto, estamparle el bestiario en la cara. Y hoy no me sentía con suficiente paciencia como para en... se... ¿ñar?.
Me quedé parado frente aquel hombre... Si es que se le podía llamar hombre. Ya me había acostumbrado a vivir a una altura de una cabeza por debajo del resto del mundo, pero... aquella... cosa... me sacaba más de un cuerpo. Juro no estar exagerando, ¿vale?. Pero de verdad, ¿un ser humano puede alcanzar tal altura?. Creo que debería realizar un estudio sobre las numerosas variaciones que puede sufrir la raza humana y creo que no exagero al decir que este debería ser uno de los... mayores exponentes. ¿Cuánto mediría?

- Apuesto que más de dos metros - dije para mi mismo mirando de arriba a abajo al señor Coloso, ignorando obviamente que el resto de personas no eran capaces de seguir mis divagaciones mentales -. Pero si le restamos la altura que le proporciona la suela de las botas y el cabello. Si, creo que tendremos que quitar de en medio el cabello para una medición correcta. Necesitaré unas tijeras y un metro. Ah, y trae también algo de comer. - miré de nuevo al recién llegado de (muy) arriba a abajo. Al ver que no parecía moverse, crucé mis brazos. - ¿Acaso esperas a que comience a nacer la décima generación?.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Miér 08 Jul 2015, 19:48

Una vez dentro de la biblioteca y quedando al lado del anaquel, escuchó no muy lejos de ahí una voz con algo de fuerza exclamando una de las reglas principales de una biblioteca, ante ésto, Iskandar quedó observando a sus alrededores tratando de encontrar al emisor, sin embargo nada venía a su rango de visión.

Luego de unos segundos, murmuros surgieron justo debajo del gigantón rojizo, y después unas palabras con mayor fuerza cuestionando el por qué el recién llegado se mantenía firme en ése sitio. El personaje frente a Iskandar era... un chico, menor, mucho menor de estatura que él, ¿a caso llegaba al metro y medio? ¿Era un niño? La primera impresión que daba al verle, era un contraste de luz y oscuridad, ¿balance, quizá? De cualquier manera, el guerrero contestó:


- "Aahh... perdón, la verdad es que no te logré divisar, y con ésa vestimenta y cabello oscuro me resultó imposible... serías un buen elemento de sigilo, ¿sabes? JAJAJAJA.  Pero viendo tu rostro directamente... ¿No eres un fantasma?... tu rostro está muy pálido, chico. Deberías ver a un médico... que por cierto no tengo ni idea de donde se posicionan, ¡JAJA!

¿Por cierto fuiste tú el que gritó hace poco? Oye... los dueños se molestarán si hay mucho escándalo... ¡pero apareciste en un momento perfecto! Justo estaba buscando a alguien para obtener indicaciones. Dime, ¿conoces a los encargados de la Biblioteca? La verdad estoy buscando información de éste mundo, no hace mucho que desperté y me gustaría obtener un mapa, por ejemplo. ¡Y un medio de transporte!.. entre otras cosas.
"


Iskandar preguntaba sin preocupaciones al muchacho que acababa de conocer, esperando profundizar su conocimiento de las zonas.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Vie 10 Jul 2015, 19:01

Escuché atónito sus palabras. En primer lugar, o estaba sordo o ignoró mis ordenes completamente, siendo ambas opciones molestas por igual, pero no contento con conformarse con eso, lo que sucedió a continuación fue aún más increíble. A ver, era consciente de mi baja estatura, de mi palidez y de que mis ropajes quizá no se adecuasen al estándar establecido en Babel, ¿pero en serio era necesario restregármelo todo así, de golpe y precisamente... de esa... forma?. Y luego estaba la forma en la que se reía. Temía por la estructura del edificio cuando aquella gutural risotada emanaba del coloso. Seguro que hasta los monstruos de las afueras de Babel eran capaces de escucharla. De hecho era posible que los Dioses hubiesen dejado de alimentar la barrera y aquel hombre era el que repelía con su risa el resto de criaturas del mundo hostil. En serio, es una opción totalmente viable.

- No - le dije mientras le daba unos "golpecitos" con el bestiario -, no soy ningún fantasma, pero si lo más parecido a un "dueño" que hay en este lugar y si, también el encargado de la biblioteca, así que más te vale intentar ser algo más respetuoso. - bufé y le dediqué una mirada cansada. ¿Por qué todos los que despertaban eran tan... molestamente enérgicos? y... cada vez más grandes.

Me di la vuelta y le indiqué con un gesto de cabeza que me siguiera. ¿Mapas eh?. Giré a la izquierda tras pasar la primera estantería, luego a la quinta nuevamente a la derecha, para terminar subiendo unas escaleras de mano hasta una sala colocada - por alguna razón que jamás llegaré a entender - algo más alta que el resto. Y claro, a mi me hacía falta una escalera, pero al Coloso... En fin, mejor no obsesionarse con su tamaño. Ya lo decía Nilo, a ellos son a los primeros que ven.
Cuando subí la sala, retiré la tela que cubría una de las ventanas y que permitía ver todo el contenido del lugar. El la pared derecha había un gran mapa de la ciudad de Babel que en su día realizó uno de los Segundos Nacidos. Fue una completa pérdida para la cartografía su marcha. Aquel chico si que tenía talento. Negué levemente con la cabeza y me dirigí a los estantes de la zona izquierda.

- Bueno, - comencé tras aclararme la garganta - el estante de arriba contiene mapas de las zonas cercanas al norte de Babel, el segundo del este, tercero sur, cuarto oeste. De Babel tienes el de la pared que, a pesar de estar un poco desactualizado es el mejor que tenemos hasta la fecha. Cuanto más alto esté el pergamino en el estante es que, obviamente, necesitamos tenerlo más a mano, por lo que a) es mejor que el resto, o b) tiene información de la que el resto carece. - miré con desconfianza a sus enormes manos - Ten cuidado con lo que tocas, a pesar de que procuramos hacer más de una copia, los suministros no nos sobran y hay tantas cosas en las que emplear papel que... - suspiro - nunca hay suficiente, por lo que si rompes, alteras o estropeas algo, la entrada a la Biblioteca te será vetada de por vida. Esta prohibido la extracción de material de la Biblioteca sin solucitud previa, solicitud que yo aceptaré. El robo de materiales de la Biblioteca, o en su defecto, la extracción de este sin permiso, dependiendo del material en cuestión supondrá un mayor o menor castigo a determinar, a lo que se sumaría, obviamente, no volver a entrar a la biblioteca. Dejarás todo en el lugar en el que lo encontraste, el castigo de no hacerlo es mi eterno odio. En serio, no sabes el infierno que es tener que recolocar todos los días lo que dejáis tirado por... - me quedé mirando uno de los pergaminos que había desplegado para mostrárselo, percatándome así de un enorme error que había cometido el estúpido que se atrevió a escribir semejante idiotez, que encima osaba firmas como... ¿Quail?, ¿en serio?, ¿p-pero cuando?. Lo cerré de golpe - Este ignóralo - dije señalando al papel que iba guardando entre mis ropajes. - Hay muchos otros mapas de lugares más lejanos de Babel, pero teniendo en cuenta de que parece que no llevas demasiado tiempo por aquí, dudo que te hagan falta. De todos modos, para no tener que repetirme en el futuro, todo lo que no encuentres en la Biblioteca puedes pedirlo y si lo hay y considero que es información que debes conocer, se te buscará y se te proporcionará, o en su defecto, se te informará de que no se posee. Bien, bien.  - me froté las manos, ¿qué más quedaba por decirle?, ¿había preguntado acaso algo de transportes? - Ah, habías preguntado por transportes. No se a que clase de trasporte te refieres, pero hasta el momento no tengo conocimiento de que haya ninguno, y desde luego, menos de que lo puedas encontrar en la biblioteca. Bien, bien, ¿alguna duda hasta el momento?

Definitivamente necesitaba beber algo después de tanto monólogo. Lo peor de todo es que lo tenía que repetir una y otra vez cada vez que alguien nuevo llegaba. ¿Debería recubrir la fachada con las normas de la Biblioteca?, el punto era que tendría que hacer algo al respecto tarde o temprano.

- Si me permites la pregunta... - y bueno, si no me la permitiese, también - ¿Para qué quieres consultar los mapas?, ¿acaso estás pensando en salir de Babel?, en tal caso no estaría mal que a tu vuelta realizases un par de informes para contribuir al enriquecimiento de esta, nuestra Biblioteca... - mencioné como el que no quiere la cosa.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 11 Jul 2015, 03:27

El muchacho que había aparecido frente al gigantón, a pesar de no mencionar su nombre, se presentó como "el dueño" o encargado del sitio, lo cual demostró al guiar a Iskandar hasta la zona que buscaba.

Justo después de encontrarse con él al lado de aquel anaquel, el chico, molesto por alguna razón había dado unos joviales golpes con el libro que portaba en su posesión, mientras mencionaba que no era lo que Iskandar había pensado por la apariencia del muchacho. Entonces el recién conocido le hizo una seña con su cabeza esperando que el pelirrojo le siguiera.
El guerrero sonrió de medio lado mientras levantaba una de sus cejas en admiración a la amabilidad de las palabras y acciones del chico, entonces comenzó a seguirle.

Luego de algunos estantes cruzados y una escalera corta hacia arriba, llegaron a lo que era una especie de cámara especial en la que se albergaban más estantes con pergaminos en ellos. El sitio permanecía entre sombras ya que se mantenía alejado de la zona normal de iluminación, ante ésto el pequeño joven se acercó ante una ventana y recorrió sus cortinas, dejando entrar a la luz, la cual logró iluminar todo el área, mostrando claramente todos los estantes y además, en la pared de la cámara se encontraba un mapa de gran tamaño con los lugares icónicos de Babel, lo cual sería de gran ayuda ahora que Iskandar iniciaba en la ciudad, a lo que el barbón no ocultó su sorpresa emitiendo un "ooOHHH!!" de sorpresa.

Una vez la zona iluminada, el 'guía' continuó con su recorrido, explicando lo que se encontraba a la izquierda de la sala, el chico conocía muy bien la biblioteca ya que no optaba pro revisar ningún indicador de donde se encontraba lo solicitado para llegar a él. Continuó así por algunos minutos explicando sobre los pergaminos contenedores de mapas de las zonas Norte, Sur, Éste y Oeste de las afueras de Babel, además de externar su preocupación del contenido dentro de la Biblioteca y las sanciones que recaerían en los usuarios que dañasen los bienes en él. Iskandar escuchó atento a todo lo que el joven mencionó, y después de que terminase de hablar, respondió...


- "Heee... Veo que pasas mucho tiempo en éste sitio, chico, conoces todo de memoria, me hace preguntar, ¿hace cuánto que no sales de la ciudad?.. Jéh.
Agradezco de corazón la información, y puedes tener por seguro que aprecio cada pieza de información que se me otorgue, y la atesoro como mía.
" - Antes de proseguir hablando, el nuevo llevó su mano hacia su cintura y la pasó a su espalda, sacando lo que era una especie de libro.. o mejor dicho varias piezas de pergaminos unidas con hilo y cubiertas por una pasta gruesa que protegían el contenido. Y lo levantó en dirección de la persona frente a él mostrando una gran sonrisa. - "Mira mira, ésto, por alguna razón se encontraba conmigo al momento de despertar, aunque está totalmente en blanco excepto por las partes que he llenado. Todo lo que me has dicho lo apuntaré aquí, o al menos las partes importantes, también la información que obtenga de los pergaminos en ésta ala.

Y, ya veo, no existen carruajes como tal, para viajar de un lugar a otro con mayor velocidad... Bueno, solo tendré que convencer a algún animal que me permita montarle, ¡JAJAJA!... En fin, información información, veamos qué puedo obtener de todo ésto.
" - El entusiasmado personaje agitaba circularmente su brazo derecho mientras que con su mano derecha tomaba su hombro izquierdo, en señal de preparación. Cuando por último, el muchacho preguntaba sobre las intenciones de Iskandar al salir de la ciudad, y la ayuda que éste pudiese obtener.

- "¿Salir de la ciudad? ¿Acaso hay alguna otra razón para que nosotros estemos dentro? Si no salimos de éste sitio como esperan vencer a los enemigos. Estoy aquí en orden de obtener información previa a mi salida. Conseguiré un buen armamento, obtendré grandes aliados y erradicaré a todos los que se encuentren en mi paso.

Soy Iskandar, y algún día conquistaré éste planeta.. ¡JAJAJA!
Estaré dispuesto a entregar información a cambio de nueva, compañero... que aún no conozco su nombre...
"

Finalmente emitía el gran personaje con voz confiada y decidida y... algo fuerte, finalmente notando que no se había presentado con el chico ni había escuchado su nombre. Así que antes de sumergirse en los libros esperó la reacción de aquel personaje aún desconocido para él.
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Kraha
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 11 Jul 2015, 16:38

Caminaba feliz por las calles del centro, era un lugar maravilloso pensando que en un comienzo no había nada más que rocas y polvo, ah y obviamente caos, quizás muchos no recordaran como fue Babel en sus inicios, y no mas de siete sabíamos como fue antes de Babel, bueno, sin contar a los dioses, la cuestión era que simplemente pasear con un cálido sol sobre nuestras cabezas, y personas intentando sobrevivir comerciando sin batallar, era maravilloso, de forma personal, me hacía sentir tranquila y mucho mas feliz que dentro de la interminable batalla, por eso, yo no deseaba que nacieran más humanos, al menos no como solían hacerlo en Babel, gracias al poder de los Dioses. Bajo mi vestido, no muy bien escondido, iba un pergamino que acababa de conseguir en la sala de mando, no me había costado nada conseguirlo, pero ese no era el tema, la mayoría de las cosas cuando eres uno de los siete se dan por si solas, supongo que era la recompensa por haber trabajado formando Babel, injusto a mi parecer, nosotros eramos los sobrevivientes, no los únicos que habían trabajado para construirla.

-¿Un monumento quizás...? No lo sé, demasiadas manos para construirlo, no poseemos materiales...Al fin y al cabo, solo quedan en nuestra memoria-Bajé mi mirada con tristeza, yo era conocida por la poca preocupación que demostraba frente a ciertos temas, era descuidada y muchas veces demasiado incongruente como para sentarme a tomar decisiones por los ciudadanos en Babel, quería salir, ya no soportaba estar dentro de estas paredes-Veamos...Biblioteca...Biblioteca...Aquí-

Pasé por lo que era una puerta de plantas, literalmente, ya que la biblioteca se encontraba rodeada de pequeñas y dulces enredaderas que buscaban tanto la humedad como la luz, no me gustaba leer, tampoco escribir, pero la Biblioteca era uno de mis lugares preferidos únicamente porque parecía tan tranquila, tan dulce, tan viva. Caminé en silencio, sin hacer un solo ruido, tocando con suavidad cada planta, cada ser que vivía en ese lugar, con tal cariño que me llenaba el pecho de un calor distintivo, para mi era lo más cercano que sentía a el amor, y cada vez que una criatura moría, fuera planta, animal o humano, sentía que me rompía en mil pedazos.

-Ahora...¿En que parte está ese ratón? Es tan blanco que seguramente se camufla con los pergaminos de hilo-Aquello lo dije en un susurro, miré por las partes bajas de la Biblioteca, pero no lo ví por ningún lugar, así que por conclusión, se encontraba en los estantes de más arriba; me dispuse a subir cuando lo primero que vi fue un radiante cabello rojo, sonreí con suavidad ya que había encontrado algo divertido, subí sin hacer ruido esperando poder escuchar lo que conversaban, pero para mi mala suerte solo pude escuchar una pequeña fracción de lo que decían.

-...Soy Iskandar, y algún día conquistaré éste planeta.. ¡JAJAJA!
Estaré dispuesto a entregar información a cambio de nueva, compañero... que aún no conozco su nombre...-
Me coloqué justo atrás del gran hombre, por lo que dudaba que Quail pudiera verme ya que aquel sujeto era más alto que los dos juntos, sacando el pergamino escondido en los pliegues de mi pierna, comencé con mi jugarreta de hoy.

-Quail, el salvador de los muros, quien encontró un hechizo para proteger Babel y de esta forma, miembro de los Siete primeros, también llamado ratón de biblioteca por su servidora y pergamino con piernas-Reí suavemente mientras me escabullí por el lado del grandote peli-rojo quedando entre Quail y el mismo, observándolos con una sonrisa cristalina y pura, de verdad ese había sido un día divertido-Déjame adivinar ¿Guerrero?-

Me senté en la primera superficie que encontré, en ese caso un trozo de madera que se encontraba equilibrado por quien sabe qué cosa y miré a Quail saludándole con la mano mientras extendía hacia el un pergamino completamente café, demostrando que este correspondía a cuero y no algo más elaborado como lino u otros.

-¿Que tal te ha ido? Saqué eso de la mesa redonda, espero que el Cuervo no se de cuenta de que me he llevado los últimos informes de las Bestias ¿Te sirven?-Fingía inocencia, era algo obvio a simple vista, a pesar de mi apariencia la cual usaba a beneficio, yo era una arpía de corazón.

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 11 Jul 2015, 21:30

Pues claro que conocía este sitio. Desde aquel incidente del ritual, fue necesario crear un lugar donde poder recabar toda la información posible de este mundo, al fin y al cabo era la información lo que nos salvó. Sencillamente alguien tenía que hacerlo y, bueno, digamos que pensar siquiera que uno de los otros seis pudiese encargarse de algo similar era totalmente... "irresponsable". ¿Pero... todo aquello a qué se debía?, ah, claro, que si conocía bien este sitio. Já. Ja, ja. Ains...
Negué con la cabeza.

- A veces alguien tiene que asegurarse de quedarse dentro para que todo lo que hemos conseguido no se eche a perder. - dije en voz baja, mientras distraidamente recolocaba un mapa de la zona sur en su correspondiente librería. ¿Cómo se me había podido ocurrirme colocarlo en la zona oeste?. De ningún modo, seguro que fue algún curioso.

Me volví para observar el trozo de papel que había sacado el grandullón. Entorné los ojos para intentar leer algo de lo que ponía antes de que este lo apartase de mi vista y todo quedara en un vano intento. Sin darle mucha más importancia me volví al estante, no sin antes meditar si valdría la pena pedirle leerlo, pero claro, teniendo en cuenta que parecía desconocer ciertos aspectos fundamentales de Babel, supuse que su despertar no debió de ser hace mucho tiempo, y por tanto, seguramente no habría nada que valiese realmente la pena leer.

- Puedes copiar todo lo que quieras de la biblioteca, pero ten cuidado de lo que haces con la copia. Si la realizas mal y la vas pasando por ahí, puede dar lugar a equivocaciones... mortales. No sería la primera vez que ha habido que erradicar información errónea de Babel. - suspiré. Lo peor de ese asunto es que cuando alguien cree conocer todo de algo, se confía y bueno, Yggdrasil no es un lugar como para permitirse ese lujo.

Terminé de prestar atención a lo que decía cuando su brazo derecho comenzó a moverse... demasiado rápido como para controlarlo y demasiado cerca de los estantes. Balbuceé un par de palabras, mi cerebro no daba para más que para procesar lo que mis ojos estaban viendo y a la vez enumerar mentalmente los riesgos. Un golpe a los estantes con esos enormes puños. Ya estaba viendo los pergaminos por los aires, mezclándose mientras caían al suelo. Por suerte para mi, mi corazón y el conocimiento de Babel, el hombretón dejó hacer girar su brazo y yo pude respirar tranquilo. Tenía ganas de volver a mi trabajo, pero una vocecilla en mi cabeza me decía que no era prudente dejarle solo. Por los dioses, ni loco lo haría.

Ya, claro - respondí a la pregunta de si acaso había otra respuesta posible que no fuese para salir de la ciudad - , supongo que el tener inquietudes o sed de conocimiento no deben ser razones dignas de sopesarse... - suspiré. ¿Algún día encontraría a un nuevo sensato?. No pude evitar soltar una risa seca cuando acabó de hablar el Colo... Iskandar. - Como todos entonces, lástima que aún ninguno haya conseguido ni acercarse a esa meta. Normalmente acaban muertos por el camino. Ojalá tengas algo más de suerte.

Me volví para desvelarle por fin mi nombre, pero por desgracia, una vocecilla se me adelanto. Debo aclarar que la desgracia no era que se me adelantase, sino la mera presencia de esa vocecilla, que por cierto, pertenecía a... (esperé a que saliese de su escondite, que resultó ser Iskandar) ... ella, como no podía ser de otra forma. Cuando se volvió a mirarme y me saludó con la mano no pude evitar suspirar y deshincharme. ¿Por qué presentía que no traía nada bueno su presencia?. De cualquier modo, aquel pensamiento pasajero quedó atrás cuando vi el pergamino. Mis ojos se iluminaron e inspiré lentamente abriendo exageradamente las fosas nasales al tiempo que me inclinaba ligeramente hacia ella y antes de poder darme cuenta, había avanzado un par de pasos en su dirección. Últimos informes de bestias. Perfecto, simplemente perfecto.

- ¿Qué si me sirven? - reí nervioso - , que pregunta más tonta. Anda Kraha, dámelo antes de que lo pierdas, en cuanto antes incorpore esa información al bestiario, antes se podrá beneficiar todo Babel de ella. - me coloqué en frente suya y tendí la mano para que me lo diese. O si tardaba demasiado, me había colocado en el lugar perfecto para arrebatárselo de un salto. Al final resultaría que Si traería algo bueno su presencia. O eso esperaba. Espera. ¿Me estaba trayendo algo así como así? - ¿... O acaso quieres algo a cambio? - siseé mientras entornaba los ojos sin apartar la vista del pergamino.
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Black Crow
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 12 Jul 2015, 00:07

Mis pasos me había llevado de manera rápida hasta los pasillos de la biblioteca tratando de alcanzar a Kraha y recuperar el pergamino que había tomado del centro de reuniones y de igual manera regresar algunos archivos ya que estaba en eso rápidamente encontré a Kraha junto con una figura familiar gracias a sus voces pero logre divisar una tercera figura la cual por unos segundos me hizo pensar que alguna bestia había encontrado como atravesar la barrera pero esos pensamientos fueron despejados al acercarme al grupo dándome cuenta que se trataba de una persona, por llamarle de alguna manera, me acerque al grupo y coloque mi mano sobre el hombro de Kraha mientras veía a la nueva figura –Quail, puedo preguntarte quien o que es tu nuevo amigo- su apariencia asemejaba la de un humano pero con esa complexión siempre se podía dudar

Me adelante un par de pasos del grupo poniendo los documentos en la mesa y recargar mi lanza al borde de la misma antes de voltear a ver a Kraha con una mirada seria diciéndole con severidad - que hiciste con el pergamino que tomaste- la verdad no era la primera vez que hacia algo así pero ya antes había tenido problemas con Quail por este tipo de bromas, mi mirada se centró nuevamente por algunos segundos en el nuevo hombre que nos acompañaba examinándole con detalle antes de dirigirle la palabra –por cierto soy Black Crow, disculpa mi falta de modales antes-

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 12 Jul 2015, 05:09

]Justo en el momento en el que Iskandar preguntaba al joven oscuro por su nombre, un par de eventos aleatorios e inesperados ocurrieron, la llegada de una dulce voz a su espalda fue escuchada, tomando por sorpresa al enorme personaje quien comenzaba a girar su cabeza, y, por unos momentos, sintió como si su respiración fuese robada. "¿Un ángel?". Fue la primera impresión que obtuvo al observar como un ser entraba a su campo de visión desde la espalda, portando un manto blanco y cabellos claros, que con la luz del Sol entrando por la ventana le daban un brillo místico, además de ésto, mientras más se adaptaba la vista a la recién llegada, Iskandar iba notando que la persona era una chica, y una realmente hermosa. Luego de éste momento, el gigante volvió en sí y recordó las palabras que la chica mencionó.. Quail... uno de los siete primeros y descubridor del método de protección actual de la ciudad...

Claramente ésta chica lo conocía por la forma en que se expresaba. Ciertas preguntas venían a la mente del pelirrojo con la llegada de la mujer que, poseía una apariencia bastante joven a pesar de sus atributos bien desarrollados. Ésta se posicionó entre los dos hombres mientras mostraba una dulce sonrisa capaz de alegrar la vida de cualquier persona. Arrojando una adivinación al aire de la especialidad del goliath frente a ellos... A lo que Iskandar respondió con singular alegría y firmeza mientras cerraba su puño y lo llevaba con mediana fuerza a golpear sobre su pecho:
 - "¡Por supuesto! Sólido como una roca, ¡jaja! Y vaya sorpresa haberme encontrado a uno de los 'legendarios siete' en ésta biblioteca...
Por cierto, usted damisela, ¿es...?
"

El pequeño chico de cabello oscuro, que por nombre aparentemente era Quail, se refirió a la chica por el nombre de Kraha, así que, indirectamente había escuchado el nombre de ambos.

Antes de poder profundizar cualquier conversación, y seguramente gracias a la distracción que la chica nueva había generado, un tercer elemento ingresó a la escena, ésta vez un chico, portando una armadura de bastante calidad y una lanza en su mano... Era la persona que el Guerrero había observado fuera en la Plaza Central dando órdenes a los demás aventureros. Éste chico, refiriéndose a Quail, preguntaba sobre el grandulón, ya que, por su estatura, era obvio que llamaba la atención. A su vez emitía unas palabras a la chica y finalmente, se presentaba como BlackCrow ante Iskandar.

Mucho ocurrió en un lapso realmente corto de tiempo y el personaje mayor de estatura decidió hablar, ya que primeramente era el que mayor impresión emanaba.


- "¡Jáh! ¿De pronto ésto se convirtió en un grupo de estudio, no les parece? En serio que la mayoría parece ser bastante sigiloso al caminar, apareciendo así de la nada. ¡Jajaja!
Veamos... BlackCrow, ¿cierto? Mi nombre es Iskandar, y soy un Guerrero como podrán apreciar. Más sin embargo no llevo mucho tiempo en ésta ciudad, aún así tengo una idea general de la situación. Por el mismo motivo he arribado a la biblioteca, para obtener una mejor idea de mis alrededores y tomar acciones para comenzar a explorar.
" - Respondía al joven de la lanza, quien había posado su arma al lado de la mesa y posaba su mirada sobre la chica. Peculiar, los tres personajes parecen conocerse. Iskandar prosiguió finalmente respondiendo a las palabras de Quail que emitía antes de que Kraha y Black Crow. - "Permanecer con vida... Sólo hay una manera de averiguarlo, Quail. Obviamente, sobre la marcha. Y para asegurarme de mantenerme el mayor tiempo activo, el conocimiento de mis alrededores es imperativo..."

Finalmente y luego de ésta odisea de personajes nuevos apareciendo, Iskandar se apartó un poco a la derecha de Kraha y decidió sentarse justo frente al mapa de la ciudad, con los pies en forma de "O" cruzados, posando su brazo derecho e izquierdo en sus respectivas rodillas.

- "Al parecer, tienen asuntos pendientes qué atender, ¿no es así? La información aquí no se esfumará, puedo esperar un poco más."
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 12 Jul 2015, 16:21

Reí suavemente ante las palabras del pelirojo, lo que decía era cierto, incluso sin una armadura hecha en Babel con los restos de monstruos que cazábamos, su apariencia en si inspiraba la protección de una montaña, tanto así que no me molestaría pasar mucho tiempo con él; en ese mismo instante, por mirar al hombre de gran estatura, Quail se acercó a mi, atraído por la información sin siquiera pensarlo un momento. En mi mente sabía que ese chico si saliera de la Biblioteca nuevamente no sería capaz de avanzar más de dos pasos sin toparse con algo nuevo, fuera de Babel, necesitaríamos cien escoltas solo para que él pudiera tomar notas.

-Quail, me ofendes, yo hago todo esto por el bien de Babel y su información...Además de...-Dije con una sonrisa mientras traía un poco el pergamino hacía mi pensando en qué podría pedirle, ahora mismo no necesitaba nada, y hacerlo salir de la Biblioteca no era para estos momentos donde más y más humanos nacían, bueno por hoy tenía suerte, no le pediría nada a cambio-Nada, no es nada-Al fin y al cabo, lo que yo deseaba no podría encontrarlo en ningún lugar, quizás seguía escondido en algún lugar de mi memoria, quizás nunca existió.

Finalmente, cuando le iba a pasar el pergamino a Quail, una voz interrumpió mis pensamientos "Rayos" pensé para mis adentros, el Cuervo me había seguido y seguramente sus intenciones eran conseguir de vuelta el pergamino, con suerte pensaría que era uno escrito por Quail y no los últimos informes de los exploradores que aún no se discutían en la mesa redonda; sonreí al verle saludándole con la mano fingiendo que nada había sucedido hace un par de horas atrás, que mala suerte, justo cuando creí haber encontrado algo interesante con el peli-rojo llega el hombre responsabilidad a ver que hacía con los archivos.

-El pergamino lo traje bajo mi custodia para que Quail pudiera analizarlo, todo completamente normal-Aquello lo había dicho finalizando con un suave puchero en mi rostro, no me gustaba que me controlaran, si fuera por mi estaría afuera de las murallas todo el día, pero por alguna razón a los Arqueros nos encontraban demasiado impulsivos como para realizar labores de búsqueda afuera de las murallas, una tontería a mi parecer-No tienes que preocuparte tanto, no me iré a ninguna parte, Cuervo-

Una sonrisa picara se asomo por mi rostro al decir aquellas palabras, luego solo tomé el pergamino y se lo pasé a Quail guiñándole un ojo, haciéndole entender que el Cuervo no le quitaría la información mientras la ocultara rápidamente en su ropa; observé al peli-rojo con interés, al parecer mi Capitán lo había confundido con una bestia, reí con la idea de ver a Quail frente a la bestia hablándole normalmente, claro que no, eso no pasaría, aquí suelen ser demasiado precavidos.

- Permanecer con vida... Sólo hay una manera de averiguarlo, Quail. Obviamente, sobre la marcha. Y para asegurarme de mantenerme el mayor tiempo activo, el conocimiento de mis alrededores es imperativo...-Le miré con dulzura, era como ver muchos novatos antes que él, con hermosas ideas en su mente de valentía y agudas habilidades de supervivencia, por un momento rogué a los Dioses que fuera así, pero luego me dí cuenta de mis pensamientos y los corté de raíz, no debía preocuparme por esas cosas, los animales, las plantas, Yggdrasil en general estaba herido, y debiamos luchar por ello...Pero aún así, no deseaba que los humanos fueran arrasados, aunque bien sabía que cuando nosotros nos fuéramos, otros tomarían nuestro lugar.

-Este mundo no está hecho para salir a la batalla así como así, muchos de nosotros inocentemente salimos de las ruinas buscando lo que fuera que nos dijera que debíamos hacer, en sus tiempos los Dioses parecían tan confusos como nosotros, nadie sabía que hacer...Ni que podía hacer, al final, luego de intentos e intentos, solo siete quedamos...Solo siete...No quiero que ustedes, las recientes generaciones sufran lo mismo-Me levante rápidamente, y en cuanto el gran hombre se sentó quedando finalmente, a la misma altura que yo, me acerqué a él colocando mi frente tocando la de él, y así mismo mi mano sobre su hombro-Tendrás que pasar sobre unos cuantos cadáveres antes que te permita salir de Babel, grandulón, te doy mi palabra, no te lanzarás a las garras de la muerte sin al menos, un buen equipo-

La cercanía era tal que podía sentir su respiración rozando mi nariz, sonreí con dulzura, al fin y al cavo los humanos también formaban uno con la naturaleza, Nerta muchas veces intentó explicármelo, eramos uno todos nosotros, y hasta hace muy poco, cuando comencé a sentirme responsable por cada pequeño polluelo que llegaba a nuestro mundo, que lo entendí, de hecho, no quería admitirlo, pero cada vez más seguido sentía que debía proteger a cada uno de los que vagaban por las calles, como si eso tuviera que ver conmigo.

-Dioses, me estoy volviendo cada vez más blanda-Me alejé de su rostro suspirando, esperando que ni Quail ni el Cuervo pensaran cosas raras sobre mi, luego una pequeña idea se me ocurrió, y sin más, me senté en el gran hombro del peli-rojo afirmándome suavemente de su cuello-Serás mi transporte, Quail te enseñará lo que debes saber, puedes venir cuando quieras y el Cuervo de ahí, te enseñará todo lo que debes saber sobre las armas que tenemos en Babel, yo, por supuesto, estaré montada sobre ti-


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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 12 Jul 2015, 18:57

Alcé las cejas mientras Kraha afirmaba que aquella pregunta la ofendía. ¿En serio?, pues mucho pareció pensarselo. Bueno, a fin de cuentas el pergamino iba a acabar en mi poder y sin tener que ofrecer nada a cambio, lo cual era magnífico. Ardía en ganas de desplegarlo y deleitarme con toda aquella información, para posteriormente cribarla y plasmarla en el bestiario.
Alcé las manos para tomarlo, y Kraha lo acercó a mi, todo normal, hasta... La aparición de Black Crow. Cuando subió las escaleras, nuevamente quedó oculto durante un segundo por el grandullón, pero una vez lo rodeó, Kraha apartó el pergamino de mi alcance y creyendo comprender la situación, no sin obviamente mostrarme algo más molesto de lo demás, crucé los brazos como si nada pasase.

- Vaya, es un honor que dos de los siete me visiten al mismo tiempo. Normalmente estaría encantado - ya, si, claro. - ,pero resulta que esta sala en particular ya es lo suficientemente pequeña para que el grandu... Digo, Iskandar y yo estemos aquí al mismo tiempo, como para que se vaya uniendo gente a la fiesta, así que si se me permite, - carraspeé - hagan rápido lo que hayan venido a hacer. - sobreactué una sonrisa - Por favor.

De cualquier modo, no me prestó demasiada atención puesto que por lo visto debió venir buscando a Kraha. Ah, y sorpresa, más concretamente al pergamino. Vale, ¿tanto problema era que me lo diese?, ahora si que necesitaba ese pergamino. Para mi alivió, Kraha usó las palabras mágicas y el papel acabó en mis manos. Me permití tomarme un segundo en contemplarlo y seguidamente lo guarde en algún lugar entre los numerosos pliegues de la tela que llevaba por ropa. Sonreí de oreja a oreja. Ya solo quedaba deshacerme de... los tres y... ya. Con algo de suerte, serían ellos mismos los que se irían mediante su propio pie. Con algo de suerte. Me moví ligeramente inclinándome hacia delante y hacia de atrás, como si fuese a echar a correr en cualquier momento. Solamente escuchaba... algo inquieto la conversación entre el gradullón y la... la... Bueno, y Kraha. Todo iba bien hasta que a ella se le ocurrió decir aquello. Ninguno quería que sufriese más gente, pero parecía como si los nuevos tuviesen algo con eso de salir a lo loco de las murallas y querer medirse con el mundo de afuera y claro, ese mundo no se parecía a nada al de adentro. Solo escuchaban historias y debían de pensar "No debe ser para tanto" o a saber que tontería. Quizá directamente ni pensaban. ¿El resultado?, muerte o muerte entre terribles sufrimientos. En fin, era algo inevitable. Entonces fui mencionado.

- Perdona que interrumpa tu maravilloso discurso, pero querida, ni siquiera entre los tres juntos sabemos que es lo que debemos saber. Sin embargo - dije volviéndome haca Iskandar con la sonrisa más amable que pude sacar de mi repertorio - , el dominio de las armas es algo que cualquiera podría aprender, así que, te recomiendo que comiences cuanto antes tu aprendizaje con nuestro maravilloso Black Crow. - concluí dando unos suaves empujoncitos (que lo más seguro es que jamás los llegase a notar) al grandullón en dirección a Crow. - En cuanto a vosotros dos - dije haciendo referencia a los miembros de "Los Siete" - ¿hay en algo más en lo que pueda ayudaros?

¿Qué contendría el pergamino?. Vale, si, ya se lo que dijo Kraha que contenía el pergamino, me refería a la información exacta que contendría el pergamino. ¿Y cuál era el motivo de que Black Crow hubiese venido corriendo a recuperar el pergamino?, como si no fuese lo más común del mundo que al final todo acabase en la biblioteca.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 12 Jul 2015, 22:27

No había pasado mucho tiempo hasta que aquel hombre tan notorio se presentara a si mismo como Iskandar declarándose a sí mismo como un guerrero “ya lo veremos” pensé por un segundo recordando a todos los que habían pronunciado aquellas palabras y muerto al poco tiempo en el campo de lucha, pero al menos aquel hombre era lo bastante listo como buscar información antes de dejar las murallas de la ciudad, poco a poco mi mirada se centró nuevamente en Kraha mientras la cual se mantenía sentada en una de las mesas cercanas al grupo antes extender le mi mano solicitándole el pergamino que había tomado ante lo cual me respondió que lo había traído ante Quail, pero para todos lo que la conocíamos la verdad era otra pero por ahora seguiría su juego –si lo haz entregado ya no tengo inconveniente- recordé un poco el contenido de ese pergamino recordando un poco de lo que decía pero solo contenía algunos informes comunes pero uno había llamado mi atención pero podía dejarle pasar

Vi la figura de Kraha pasar ente mis ojos subiendo en las espaldas de Iskandar mientras lo tomaba por el cuello diciendo que el seria su nueva montura, no era algo que me sorprendiera conociéndola, pero aquella imagen me causo un conflicto por un segundo, pero a que se debía ello no lo sabía; entonces escuche como ofrecía nuestra ayuda sin pensar en nosotros, pero lo que más me sorprendió fue la rápida finta que había realizado Quail, era cierto que siempre había sido rápido de pensamientos pero había actuado casi al instante en esta ocasión –no tengo problemas de apoyar a un novato, de hecho puedo usar a alguien como tú en el centro de mando tendrás la información que ocupas pero en cambio deberás reportarme todo lo que descubras sobre el enemigo- tras aquellas palabras me aleje un poco de aquellas grupo de individuos tomando mi arma de vuelta antes de comenzar a dirigirme a la salida

Entonces detuve mi avance viendo al grupo de personas a mis espaldas antes de dedicarles algunas palabras –Quail, si ocupas ayuda con el nuevo informe sabes dónde localizarme- mis ojos poco a poco se cruzaron con los de Kraha antes de decirle con voz leve –espero que no me cambies por Iskandar extrañaría tus bromas, he Iskandar piensa en mí oferta si la aceptas Kraha te mostrara el centro- una vez finalizadas aquellas palabras seguí mi camino dejando a aquel grupo de personas en la biblioteca mientras comenzaba a recorrer las calles de babel con mi lanza sujeta a mi hombro

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Lun 13 Jul 2015, 02:11

Luego de que Iskandar descansara al lado del Mapa de la Ciudad, los otros 3 en la sala tuvieron diálogos acerca de un pergamino que la chica poseía finalmente otorgándole el mismo al encargado de la Biblioteca.
Por su parte, Kraha en respuesta a las palabras de búsqueda de lo desconocido de Iskandar, mencionó que una persona no debía arrojarse a la aventura de forma apresurada, ya que cientos de guerreros perecían de ésa manera. Entonces la chica decidió apartarse de la mesa en la que se encontraba sentada y fue acercándose al grandulón quien ya permanecía a un nivel equitativo al de ella gracias al haber tomado asiento.
La misteriosa y bella doncella acercó su rostro al del Pelirrojo de una manera dulce, y posó su frente sobre la del Guerrero, además de acariciar su mejilla para así continuar hablando. Iskandar se sorprendió nuevamente ante las acciones de la chica quien, despreocupada y cariñosamente hablaba de la preocupación que poseía sobre proteger a los demás ciudadanos. Al parecer, ésta chica poseía la decisión de dejar o no salir a los integrantes de Babel. La respiración y voz de Kraha poco a poco invadían los sentidos de quien permanecía sentado, percibiendo un aroma muy agradable de ella, además de la calidez del suspiro de la chica.
Iskandar no apartaba su vista de los ojos de la chica que, para ser sinceros, era una hazaña para cualquier hombre ya que, su bien formado y voluptuoso busto no pasa desapercibido para nadie, y a ésa distancia y ángulo era imposible no notarlos.

Entonces y luego de mencionar unas palabras de blandura, Kraha se apartó un poco del coloso y decidió... posarse sobre el hombre del novato quien claramente notó el calor de su cuerpo y la... "grandeza" del mismo, Recargándose un poco en el cuello del hombre, embonando de forma agradable. Finalizando con la frase que me usaría de "transporte", y mencionando que mis dudas en el conocimiento y la obtención de armamento, las consultara con Quail y BlackCrow, respectivamente.

Al chico 'oscuro' de la biblioteca se le notaba cierto interés en que los miembros presentes abandonaran la sala, ya que con los cuatro ahí, el libre movimiento era ampliamente reducido. Y a su vez, repetía la parte en la que Kraha mencionaba que las armas eran tema dominado por BlackCrow, aparentemente él era un espadachín renombrado.

BlackCrow, por su parte, se mostraba interesado en el pergamino, pero al ver que Quail había tomado posesión del mismo, optó por no indagar más en el tema y dejarle en su posesión, mencionando al gigantón que si deseaba algo de él, se encontraría en el Centro de Decisiones no muy lejos de la Biblioteca. Después le dirigió palabras a la doncella que se mantenía encima del gran hombre, aparentemente él y la dama mantenían alguna especie de conexión... Finalmente, se reveló que los tres eran personajes pertenecientes a "los siete". Entonces "El Cuervo" abandonó la Biblioteca, dejando solo a los tres en el sitio.


- "Jáh.. ése chico, sí que es rápido con sus asuntos. Como un suspiro arribó y se retiró... Pero algo me quedó en claro, por como se expresaron de él, es un peleador confiable y conocedor. Tal vez deba acudir a él pronto."

Mucha información por procesar, muchos eventos ocurridos y muchas opciones de por donde comenzar, sin embargo Iskandar había obtenido información valiosa en muy poco tiempo, la cual no desaprovecharía. Lo principal, sí, lo principal sería poner algo en claro con la chica montada sobre él... pero antes, girando su cabeza en dirección a la del chico que permanecía en la sala, decidió agradecer a Quail por lo obtenido ahí.
- "Chico, debo agradecerte nuevamente por la información, gracias al Mapa Principal me doy la idea en general de la ciudad, y con éstos estantes, puedo venir en cualquier momento a prepararme para mi futura salida que... la Dama en mi hombro autorizará, aparentemente ¡Jajaja!

Ahora... veamos... Kraha, ¿cierto?
" - Iskandar, con su brazo derecho alcanzó la espalda de la 'frágil' señorita, tomándola y ejerciendo algo de fuerza sobre ella para que fuese resbalando hacia el frente... el Gigante Rojo sintiendo, obviamente, la fricción de la tela y el calor del cuerpo recorriéndole, mientras que su brazo izquierdo lo llevaba cuidadosamente por debajo de los muslos de la chica, cargándola frente a él entre sus brazos cual príncipe toma a su princesa. Todo éste proceso mientras se ponía de pie, intentando ser lo menos brusco posible. Además, de haberse levantado con ella en hombros, había el peligro que ésta chocara su cabeza sobre el techo... Entonces continuó hablándo. - "Mi bella dama, creo que usted y yo poseemos un significado de 'montar' diferente JAJA. Me parece que la idea de tener a alguien cerca es atrayente, más si se trata de una damisela como usted. Pero discúlpeme, no permitiría a nadie que esté por encima de mí. Sin embargo, caminar a mi lado es totalmente aceptable." - Decía ésto de la manera más amable que podía y mostrando una gran sonrisa, mientras aún cargaba a la doncella entre sus brazos, esperando la reacción de la adorable mujer.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Lun 13 Jul 2015, 03:38

Suspiré algo molesta con la actitud de Quail mientras aún me encontraba en uno de los hombros del pelirojo, colocando una de mis manos sobre la cabeza de ésta en un punto ciego le hice una señal al pequeño peli-negro de que calmara esa boca, algo como un apuntándolo y juntando mi indicé con el pulgar en forma de cierre, muchas veces era odioso, pero otras era como un niño pequeño frente a algo maravilloso. El calor que emanaba el Iskandar era agradable, no mucho mejor que los rayos de sol en las mañanas, pero si era esa clase de calor que uno desea cuando está en las afueras de Babel, helado hasta los huesos y solo con cadáveres a tu alrededor; muchas cosas habían pasado, había odiado y amado a los hombres, había protegido el reino así como deseaba que fuera destruido, incluso había intentado que las plantas fueran tan hermosas dentro como fuera de Babel, muchas cosas habían cambiado, y otras seguían igual.

-Adiós Cuervo, nos veremos en la próxima reunión~ ¿Me enviarás un mensaje o me irás a buscar tu mismo-Al final, aquella pregunta quedó inconclusa mientras me aguantaba una risilla, hoy en la noche tendría que ver aquellas nuevas plantas que intentaba cultivar, luego estaría en el templo viendo que sucedia con el pueblo, ah, y claro, debía buscar que comer el día de hoy, me estaba aburriendo un poco del amargo sabor de las raíces ¿Habrían conseguido algo de azúcar en el pueblo?-Quail, sé que estás ansioso porque nos vayamos, pero aún hay unas cosas que debo hablarte ¿Podré venir mañana? O...Uno de estos días, no se cuando, el tiempo usualmente se me va de las manos, pero vendré-

Conté en mi mente los días, dos, tres...Casi una semana que no salía de aquel lugar, había encontrado un hermoso sitio donde estar, las estrellas brillaban todas las noches, pequeñas flores crecían en los alrededores, las ruinas no dejaban que nadie entrara, y como si nada pudiera ser más perfecto, por las canaletas viejas, corría un pequeño hilo de agua que llenaba un gran agujero, en donde había una fauna submarina que yo adoraba apreciar, si no tenía cuidado, me perdería en aquel lugar para siempre, por eso había salido, y estaba ahí, disfrutando del calor.

-Sí, soy Kraha, Kurohana para otros, pero la verdad a veces solo se refieren a mi como "ella"-Noté como con suavidad me apartaba de su hombro, sosteniéndome cual doncella había sido recientemente rescatada de las garras de una bestia y se puso de pie, hablándome con lo que parecía ser dulzura, respeto, o quizás esperaba que no lo llenara de agujeros por lo que acababa de decir, sonreí infantilmente mientras me acomodaba en aquella posición, cruzada de brazos y pensando un poco en aquello, hasta que finalmente me iluminé y dije-No sería justo, después de todo, siempre estarás sobre mi cabeza, y eso no lo puedo arreglar a menos que tengas algo para hacerme crecer...Quail también querría un poco de ser así, no creció bien-

Reí suavemente mientras me aparté del del peli-rojo con suavidad, con un pequeño giro quedé en lo que sería, o fue, la orilla de un barandal, calculando la altura mentalmente, observé a los dos jóvenes que se encontraban ahí, era como ver...al maestro y el novato, pero a decir verdad, de una forma completamente diferente, si uno no les conociera, pensarían que Quail es el novato que acaba de llegar,pero de hecho, era uno de los mayores conocedores de Babel ¿Quien lo diría? Pues así era.

-Quizás otro día caminaremos por las calles de Babel, por ahora, daré una vuelta por la Taberna a ver si hay algo comestible~ Cuando terminen pueden ir, quizás aún esté ahí cuando lleguen-Me despedí con un gesto de mi mano dejando aquella invitación abierta, daría unas vueltas por Babel antes de ir a comer algo, siempre habían muchas personas ahí, y como aún no me acostumbraba del todo a eso de las relaciones humanas, prefería ir a horas menos concurridas-Quail...Peli-rojo, hasta que nos veamos nuevamente-

Con esas palabras, me deslicé hacia atrás en el barandal ya viejo y me lancé hacía el primer piso de aquel lugar, cayendo con gracia mire hacia la puerta y comencé a caminar hacía ella, mirando de reojo la figura de Iskandar alejarse, sonreí y tomé de pasada una pluma para escribir mientras seguía caminando, había encontrado algo interesante en la biblioteca, y esperaba volver a verle por las calles de esta ciudad...Bueno ¿Que debía hacer yo?, claro, tararear.






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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Lun 13 Jul 2015, 17:15

Pareció que al final el asunto del pergamino tampoco debía tener tanta importancia como había llegado a creer, puesto que Black Crow no es que batallase mucho por recuperar el control de este. Quizá, como mucho, las palabras de Kraha le habrían convencido. Es decir, normalmente me parecería algo totalmente estúpido, pero con el tiempo he llegado a percatarme que las mujeres suelen tener cierto efecto sobre los hombres, ya que la mayoría de veces consiguen hacerse con las suyas y... bueno, en definitiva: Menudo peligro que eran algunas... Despedí a Crow con un simple gesto de mano y con una media sonrisa (no creo que fuese capaz de por mucho más tiempo aguantarla). ¿Ayuda con el informe?, tsk, ¿por quién me toma?.

Me giré hacia Iskandar y Kraha quienes conversaban animadamente, siendo esta última la causante de que mi rostro se enrojeciese ligeramente al hacer una broma tan descarada sobre mi tamaño. En serio, que ser bajito tenía sus ventajas. ¡Lo digo en serio!, habría un millón de ejemplos que podría poner ahora mismo. [...] . Que conste que si no pongo ninguno es porque no quiero aburrir a nadie. Finalmente Kraha se despidió advirtiendo que aún debíamos tratar algunos asuntos, de los que supuse que Iskandar no debía enterarse puesto que si no, ¿cuál era la razón de que no los tratásemos ahora?, bueno, de cualquier modo, mejor para mi, podría volver antes al trabajo.

- Bueno, suelo estar por aquí - jaja, ¿suelo?, já. -, así que vuelve cuando quieras, estos días por desgracia tampoco hay mucho que hacer, así que... - suspiré y me encogí de hombros.

Mientras los otros dos se despedían, me tiré en un taburete (resultaba algo incómodo, no tanto por el nivel de comodidad que pudiese proporcionar el taburete, si no por el hecho de mirar aún más desde abajo al coloso) y saqué el pergamino que me había proporcionado Kraha, no sin de vez en cuando vigilar lo que estuviese haciendo Iskandar. Le escuché sin prestar excesiva atención a lo que decía e igualmente de distraido le contesté.

- Estaría bien que pudieses agradecérselo al que dibujó el mapa, al fin y al cabo el fue quien propocionó la información, yo solo me aseguro de que no la destruyáis. - murmuré casi más para mi que para el.

Tuve que revisar su contenido un par de veces, ya que a pesar de contener información útil, tampoco era algo destacable a informes que hubiese leído con anterioridad. Definitivamente, no, no parecía ser algo taaaan importante. Era importante, si, como todo, pero... Meh. Una importancia mediocre.
Cuando terminé de leerlo dejé caer mis brazos y apoyé la espalda contra la pared. Comenzaba a dolerme algo la cabeza. Suspiré. No fue un suspiro estándar, no, fue más uno de esos largos y profundos suspiros de los que parece que si te despistas, expulsas hasta el mismo alma. Pues de esos. Medité un segundo la oferta de Kraha de acudir a la taberna una vez hubiesemos terminado nuestros asuntos. Pero solo fue eso, un segundo. Si es cierto que echaba de menos iniciar una conversación de igual a igual con personas fuera del "trabajo" (si es que a esto se lo podía llamar trabajo en vez de vida), pero era un lujo que no me podía permitir. Me levanté de un salto y dí una palmada a la pierna de Iskandar (es raro, si, pero la espalda quedaba demasiado alta).

- Me tengo que ir - le dije -, ¿sería mucho pedir que no destrozases nada en mi ausencia?, normalmente me quedaría, pero siento que me va a explotar la cabeza si me quedo aquí un segundo más. - me volví hacia la sala y señalé la vela - Recuerda apagarla al salir y tapa la ventana. Muchas gracias.

Sin esperar respuesta alguno bajé las escaleras y me colé por el laberinto de estanterías. Sin levantar la vista del suelo, mentalmente fui calculando el recorrido. Séptima a la izquierda. Decimosegunda, escalera de la derecha. Bajando a la tercera puerta. Ya no había estanterías, me encontraba en los sótanos de la Biblioteca que compartía con varios edificios de la ciudad. Pasillo oeste. Subir escaleras. Derecha. Derecha. Todo recto. Cuarta a la izquierda. Una luz se empezó a vislumbrar a lo lejos. Las antorchas iluminaban la sala. Tomé una tiza que había sobre un cajón e hice una marca más. Un día más. Miré el retrato dibujado con torpeza en la pared, a gran escala y acaricié lo que correspondería a su mejilla.

- Ojalá estuvieses aquí. - murmuré.

Caminé hacia la esquina y tras desprenderme de mis telas y ordenar cuidadosamente todo lo que guardaba en ellas, acaricié el filo de la daga, me hice un ovillo y me quedé finalmente dormido.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Mar 14 Jul 2015, 17:24

La chica, bella y aparentemente frágil entre los brazos de Iskandar, tomaba comodidad por unos segundos en ésa posición, mientras mantenía un rostro dulce, y así, respondió a las palabras del pelirrojo, mencionando de la injusticia pasear al lado del guerrero por la increíble diferencia de tamaños. A lo que el gigantón sonrió de medio lado, entonces Kraha comenzó a retirarse de los brazos del Guerrero, quien ayudó a ésto bajando su brazo izquierdo en orden de que los pies de la chica arribaran al suelo. Dirigió nuevas palabras al gigantón de un futuro paseo, pero en éste momento se retiraría de la Biblioteca y tomaría dirección a la Taberna, ése sitio lleno de vida que acepta a todo ciudadano sin reproches, un lugar de diversiones. Y así, la chica desapareció entre los estantes de la parte baja...

Iskandar observaba su retirada mientras cruzaba sus brazos y ladeaba su cuerpo ligeramente mientras sonreía, "Ésta chica es interesante.", es lo que pasaba por su mente. Mientras en voz baja mencionaba:
- "... Entonces compartiría algo de mi Grandeza contigo, para equilibrar las cosas..." Cerró los ojos unos segundos y volvió a centrarse en el chico que se veía aliviado y feliz por que los otros dos personajes se hubiesen retirado, pero pronto inició su movimiento, llamando la atención del gigante dándole unos golpecitos con su mano a la pierna, y menconándole que tenía que retirarse. dándole indicaciones de cómo dejar el Ala después de retirarse. Y así, sin más, Quail bajó las escaleras y desapareció de la vista de Iskandar.

- "Vaya vaya, así que al final quedé yo ¡JAJA!... En fin, son un grupo muy peculiar ellos 3. Libre, inocente y Risueña como una niña, pero por ser parte de los siete debe poseer algo más que la defina. BlackCrow, reservado y directo al grano, pero prefiere no hacer un desorden cuando no hay razón suficiente... Y Quail, misterioso y honesto muchacho. Gran conocimiento y poder de memoria. Tendré que apuntar todo ésto." - Acercándose a uno de los estantes de la izquierda, tomó cuatro pergaminos, uno del Norte, otro del Sur, del Oeste y del Este, todos eran acerca de las Zonas Cercanas a Babel, entonces se dirigió hacia la mesa donde Kraha se había posado anteriormente y sacó su propio libro que poseía con él, apuntando la información que recopiló de Quail, así como un poco de la personalidad de los 3 conocidos y, finalmente, información relevante de las zonas cercanas de Babel en los cuatro puntos cardinales.

Su estudio duró durante algunas cuatro horas, corroborando con el mapa principal de Babel. Y así, cuando se sentía satisfecho de su estancia en el sitio e información obtenida, Iskandar decidió retirarse del lugar, no sin antes devolver los libros a su sitio y apagar la vela que Quail había señalado, después de todo eran objetos preciados de información y debían ser cuidados.

Bajando por las escaleras que... no parecían de gran tamaño, el Gigante Rojo comenzó a caminar a la salida lo cual no le causaba mucha demora ya que sobrepasaba la altura de la mayoría de los estantes... Y así, salió de la Biblioteca llegando nuevamente a la Plaza Central. Por un momento recordó las palabras de que el guerrero de la lanza poseía conocimientos de armamento, sin embargo su estudio en la biblioteca había sido fructífero y extenso, lo que le dejó algo satisfecho. Por lo que decidió ir en dirección a la Taberna que mencionó la doncella. ¿Quién sabe? Podría ser que incluso Quail ya se encontrara ahí. Y un buen vino jamás estaba de más.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 18 Jul 2015, 20:18

Después de aquella noche no tenía muchas ganas de caminar, todo mi cuerpo se sentía completamente exhausto y realmente no sabía si lo que hacía era caminar o rebotar hacía la biblioteca, ya que en el camino desde el Bar hasta este lugar creía haber tropezado con la nada más de diez veces, bueno, después de todo el camino hacia la biblioteca no era habitual para mi, me excusaba que en estado de ebriedad seguramente llegaría sin problema al templo Nórdico, o en su defecto, al templo egipcio. Me apoyé, espalda contra pared, en una de las llanas superficies de la biblioteca, sin saber como, había logrado entrar después del manojo de cosas que tuve que atravesar, al principio intenté entrar por la puerta, pero al verme imposibilitada de descubrir como se hacía, trepé por una ventana y me encontraba ya en las estanterías de aquel lugar, repletas de pergaminos, otras más ocultas, poseían unos pequeños libros, todo ordenado, cada cosa poseía un lugar en aquella biblioteca.

-¿Donde podrá estar durmiendo este chico?-Mi aspecto era, en pocas palabras, desastroso; parte de mi cabello bajaba por mi rostro ligeramente húmedo ya que no deseaba llegar a este lugar apestando a alcohol, mi vestido estaba por mucho, completamente sucio en todo lo que eran las rodillas y, bueno, en general todo lo que estaba bajo las rodillas se encontraba polvoriento, mis manos, rojas por culpa del frío afirmaban mi cuerpo, mientras intentaba pensar con claridad que sucedía en aquel lugar y por qué me encontraba ahí.

Caminé con suavidad, o al menos aquello me parecía a mi, seguramente hacía más ruido que el peli-rojo que me había acompañado parte de la noche, en fin, caminando buscaba algún lugar parecido a un refugio a través de las estanterías, pero nada, si seguía viajando a ciegas por aquel lugar estaría aún más perdida de lo que estaba en aquel momento, me senté en el suelo, si volvía o si avanzaba, todo sería igual, estaba completamente perdida en aquel laberinto de estanterías y escaleras, seguramente con la totalidad de mis cualidades podría encontrar donde se ocultaba Quail (Lo más seguro era que no, dentro de Babel todo lo que era orientarme me era mil veces más difícil que afuera) pero en aquel estado, solo me tocaba hacerme un ovillo con la frente sobre mis rodillas y estas flectadas, para conseguir algo de calor.

-¿Como hago que para que ese chico sepa que estoy aquí?-Suspiré viendo una pequeña estantería, aquella no poseía libros ni pergaminos, solo era un pequeño estante, grande y grueso, pero aún así no había nada dentro de él, supuse que el eco de éste al retumbar contra el piso atraería a Quail, o lo despertaría si estaba durmiendo, ya que eran las tantas de la madrugada. Poniendome de pie con dificultad, empujé el estante hasta que cayó, el sonido de éste fue estruendoso, tanto que a lo lejos unas ves gritaron, para luego volver a dejar en silencio todo el lugar. Me senté ahora sobre el estante,cerrando los ojos y apoyando mi cabeza en algún lugar, para luego cerrar los ojos, a pesar de que aquel lugar solo tuviera libros y pergaminos, me agradaba, el aroma me tranquilizaba y de hecho, no era la primera vez que iba a molestar a aquellas horas, pero Quail nunca me había mostrado donde dormía, quizás, este fuera mi día de suerte.

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 18 Jul 2015, 21:22

Mis ojos se abrieron de golpe. Un estruendoso sonido había sido el causante de mi desvelo. Al principio me quedé inmóvil, como si estuviese procesando todavía el que estuviese despierto. Por si no fuese poco, mientras mi cuerpo, mi cerebro y mi alma estaban en pleno proceso de asimilación, el dolor de cabeza volvió con mayor fuerza que antes de que comenzase a dormir. Me llevé las manos a los oídos y me retorcí entre las sábanas. Al tacto eran tan suaves que la mera idea de despegarme de ellas se me antojaba imposible en este momento, pero aquel ruido... En seguida me erguí al comprender lo que podía significar a ella. A toda prisa me vestí como pude y antes de echar a correr miré alternamente a mis posesiones ,luego a mis velas y por último a las antorchas apagadas. Maldije algo en voz baja y les di la espalda.
¿Aquel ruido...?, no lo recordaba apenas puesto que aún me encontraba metido de lleno en el mundo onírico como para prestarle mayor atención, pero había una posibilidad más que plausible (más que nada por la cercanía a ella), que proviniese de la biblioteca. ¿Qué hora sería?, la oscuridad de los pasillos subterráneos no aportaban ningún dato al respecto puesto que estaban condenados a permanecer eternamente en penumbra. No debí haberme dormido, ¿y si era de noche y había dejado la biblioteca abierta?, cualquier persona podría entrar y tomar aquello que no era suyo. Durante el día, por lo menos si alguien robaba algo era más fácil encontrar testigos, pero de noche... De noche era todo un peligro, vándalos insensatos, gente egoísta, egocéntrica y posesiva a lo que podíamos sumar los borrachos. Todos ellos suponían un gran peligro para la integridad de la biblioteca y por ende, la de Babel.

Al girar una esquina, uno de los nudos que había hecho en mis telas a toda prisa, acabó - como era de esperar - por deshacerse, lo que provocó una cadena de desmoronamiento de mi vestimenta, acabando finalmente con la mayoría por el suelo, causante de mi posterior tropiezo. Cuando choqué contra el suelo, me golpeé fuertemente la cabeza y un pitido sustituyó al sonido del lugar. Nuevamente me llevé las manos a la cabeza y me hice un ovillo. Creo que dejé escapar un alarido o quizá fue una maldición, no estoy seguro, el caso es que quedó ahogado por el pitido. Me retorcí durante unos segundos en el sitio. Notaba en mi cabeza el latido del corazón. Ya por pura inercia e instinto de supervivencia me levanté lo más rápido posible del suelo al ser consciente de mi situación. Miré a mi alrededor y a pesar de que conocía el lugar como la palma de mi mano y a que mis ojos ya se habían habituado a la oscuridad, no supe ubicarme. Me quedé inmóvil, intentando pensar en la manera más rápida y efectiva de solucionar mi problema, pero el martilleo constante a mi cabeza apenas dejaba escuchar mis propios pensamientos. A duras penas acabé deduciendo que había venido por el lugar en el que quedaba el rastro de telas y que el punto de la mancha de sangre era aquel en el que me había caído y por tanto, debía seguir en aquella dirección. Espera, ¿sangre?. Me llevé una mano a la cabeza, y la tanteé hasta encontrar la herida. No me dolía, pero era innegable que la sangre procedía de allí y que no dejaba de emanar. Me volví a vestir como pude con una mano, intentando taponar la herida con la otra para evitar manchar las telas de sangre. Cuando todo estuvo en su sitio (o creí que todo estaba en su sitio), pude continuar la marcha. Esta vez lo hice más lento, sin correr. Seguía sujetando mi ropa como si fuese a volver a caerse en cualquier momento, a la vez que taponaba la herida con la otra mano. Si hubiese llegado a tropezar con una antorcha... Quizá no solo yo hubiese acabado en llamas, si no también la biblioteca y quien sabe, quizá Babel.

Subí las escaleras, ya más por inercia que por cualquier otra cosa, apenas era incluso consciente de que estaba haciendo y cual era el motivo por el que empecé a hacerlo hasta que la vi. Bueno, primero reparé (alarmado) en el estante en el suelo y luego en Kraha. Luego volví a reparar en el estante y en la falta de contenido de este, pasando por 1) ¡Lo han robado!, 2) ¡Mierda, me han robado!, 3) Joder, otra vez. 4) Espera, ¿qué han robado?, 5) ¿qué había en ese estante?, 6) ¿ese estante no estaba vacío?, 7) Joder, menos mal, 8)...

- Kraha, te voy a matar. - dije sin tono alguno de broma, totalmente natural, como el que dice que se va a comprar pan.

Caminé hacia ella en parte aliviado porque no hubiese pasado nada (eso solo porque me dolía la cabeza, sino hubiese sopesado una decena más de posibles peligros e incertidumbres) y en parte molesto por todo lo que había tenido que pasar para nada. Cuando me coloqué enfrente suya, apoyé mi espalda en la estantería y me dejé caer. Esta se balanceó notablemente al dejar caer mi peso sobre ella, ¡pero da igual!, había corrido mediodesnudo, a ciegas y me había herido para tener que contemplar el lamentable estado en el que se encontraba Kraha.

- Por favor, dime que no estas borracha, en serio, no me siento con ánimos para aguantar a una Kraha borracha... - acabé diciendo más a mi mismo que a ella. En gran parte porque apenas llegaba a procesar si estaba hablando en voz alta o para mi mismo.

Separé mi mano de la herida. Ya había parado de sangrar. Observé momentaneamente la mano ensangrentada para finalmente dejarla caer. Para cuando sentí que mi vista se volvía ligeramente borrosa y empezaba a marearme, cerré finalmente los ojos y suspiré. Realmente no me sentía para nada capaz de aguantar a Kraha borracha, nunca por lo general, pero ahora... ¿precisamente ahora?, Dioses, ¿qué había estado haciendo mal para merecer aquello?.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Sáb 18 Jul 2015, 23:24

Viente, treinta...Sí, treinta minutos habían pasado, el alcohol aún era un extraño en mi cuerpo, sin importar cuanto quisiera, nunca había sido buena asimilándolo, algunos pensamientos nunca se irían sin importar cuan intoxicado estuviera mi cuerpo o embriagada mi mente, siempre estaba el constante recuerdo de la sangre de otros en mi mente, respiraba tranquilamente, más calmada de lo que debería, llegando al momento donde la euforia pasada desapareciera poco a poco; recordaba la lluvia, recordaba el sol, recordaba la sombra, pero no podía recordar la vida en sí ¿Como se sentía pasear por el césped sin ninguna preocupación? ¿Como era vivir sin el temor de la súbita muerte aplastándonos? Deseaba poder vivir sin contar cuanto tiempo había pasado, deseaba vivir, más allá de solo sobrevivir, y siempre creí que lo hacía, pero ahora me sentía extrañamente ciega.

"Creo que aún estoy completamente ebria" Una vez, había soñado que cantaba bajo la lluvia, una canción para los dioses, rogando que perdonara a mi gente y trajeran las lluvias de vuelta a los campos, luego, esos dioses me devoraban por completo, cumpliendo ese deseo para mi; me sentí completa y sin preocupaciones, como si aquel siempre hubiera sido mi propósito en esta vida...Y luego, solo desperté, como siempre, me levanté y comencé a correr, alegremente, como si aquel sueño me diera esperanzas y lo que necesitaba para seguir, exactamente eso, un sueño. A lo lejos encontraba pequeños pasos, ligeros pero apresurados, sonreí sin abrir los ojos, esperando a que esa persona llegara, tendría que disculparme por venir a estas horas y obviamente, por preocuparle, seguramente no le agradaría tener que correr desde donde quisiera que esté hasta aquí, solo por un estante vacío, quizás si lo hubiera sabido simplemente se hubiera quedado allá, sin venir.

-No me matarás, no matarías a un enemigo que no sabe donde están sus armas-Abrí mis ojos, le miré en un estado...Menos glorioso que de costumbre, en aquel momento no podría saber por qué, pero parecía más que molesto, completamente acabado, como si hubiera pasado por los peores despertares en su vida, y seguramente así era, quizás ni siquiera debía estar ahí en ese momento. Le observé con dificultad debido a la poca luz que se filtraba en aquella parte de la Biblioteca, luego observé de donde había venido y deduje que no tenia idea de donde me encontraba, seguramente el sí, pero yo quería saber donde podríamos encontrarnos luego.-¿Te pasó algo? Huele a sangre-

O quizás solo era hierro, giré mi cabeza hacía un lado, luego hacía otro y a gatas me acerqué a Quail, él simplemente miró su mano y la dejó caer, pareciera que no se encontraba mejor que yo ¿Habría estado tambien en la taberna? No creía haberlo visto, a decir verdad ¿Desde hace cuanto no lo veía por afuera de la biblioteca? Desde hace mucho no nos reuníamos en la sala de mando, lo cual me recordó que al día siguiente tendría que estar por allí temprano, bufé moviendo mis cabellos mientras me seguía acercando a Quail y observé su mano. Mi sentido del olfato siempre había sido bueno, pero realmente prefería no confiar al cien por cien en ello, así que sin mas tomé la mano de Quail, con suavidad, sintiendo el leve tacto que me proporcionaba, la acerque a mis labios y simplemente lamí su palma, comprobando que si era sangre lo que yo había alcanzado a oler.

-Si te hace sentir mejor porque yo esté aquí tu tienes un aspecto similar al mio-Dije pensando luego lo que había dicho ¿Aquello siquiera tenía sentido? No lo sabía realmente, pero estaba segura que Quail me entendería, a menos que el lugar que proviniera la sangre fuera él ¡Claro! La sangré era de él, pero ¿Donde estaba la herida? Bien, tranquila, piensa como puedas en los primeros auxilios, no, primero pregúntale como se siente ¿Me diría algo? ¿Podría cargarlo? Espera, eso me daba una idea-Quail, creo que no te sientes bien, te llevaré, sube y me dices como llegar a cualquier parte-

Muy bien, aquella oración había salido bastante bien, casi confiable, no mucho, pero al menos podría saber donde pasaba el rato Quail, siempre me lo había preguntado, pero a decir verdad, en cierta porsión si estaba preocupada, seguramente en otras sircunstancias aquella preocupación sería mas visible, pero ahora mismo solo podía pedirle a los Dioses poder cargarle sin caerme, ya que le podría hacer más daño que bien.

-Ando con unas de estas cosas que te dan, racimos de algo, te harán bien-Antes de siquiera intentar cargarlo le metí con cierta dificultad unas hierbas que había sacado de los pliegues de mi bolsillo, esperando que si fueran las hierbas correctas. Pensaba en como levantarle o si opondría resistencia a esto, pero la cuestión real era ¿Qué le había pasado? En ningún momento, por supuesto, pensé en si podía ser por mi culpa, hasta que mi lengua simplemente soltó-Te molesta verme aquí ¿Verdad?-Bajé mi mirada hacía otra parte, olvidando todo lo que había pensado anteriormente, y simplemente me dejé caer al suelo, nuevamente sentada y alejada de Quail.




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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 19 Jul 2015, 13:25

Con los ojos aún cerrados me concentré en respirar y tranquilizarme. A pesar de que el pitido había acabado desvaneciéndose con el tiempo, el martilleo seguía siendo constante. Se había convertido en algo monótono y con el tiempo el dolor de cabeza había llegado a convertirse en algo soportable, pero bien era cierto, que solo hacía falta una leve brisa para alterarlo y que volviese a ser insufrible. "Debería cerrar la biblioteca" recordé entonces, cuando por fin fui capaz de escuchar mis pensamientos, pero claro, cerrarla ahora significaba hacerlo con Kraha dentro, o mirado de otra forma, encerrarme con una Kraha (más que probablemente) ebria durante una noche entera e iba a ser que no.

Abrí los ojos justo a tiempo para observarla hablar. Y si, digo observarla, por que antes de ello, la contemplé durante uno o dos segundos quizá. Su aspecto era deplorable. Una maraña de pelo enredado tapaba parte de su rostro, que conservaba inquietantemente tranquilo, o al menos eso me pareció en medio de toda aquella penumbra. Mantenía los ojos cerrados, como yo hasta hace unos segundos, ¿acaso se habría dormido?. Obviamente no, puesto que sus labios acabaron por moverse tras un leve y casi imperceptible temblor (casi tan imperceptible que me empecé a cuestionar si no era yo el que temblaba) y articular unas cuantas palabras a las que no encontré realmente sentido. Y quizá fue ese el motivo, o quizá también la extraña situación en la que ambos nos encontrábamos que no pude evitar sonreir y dejar escapar una risa entre dientes, que acabó por convertirse en una delirante carcajada. Desvié la vista al techo al tiempo que trataba de frenar la risa tapando mi boca. La verdad, aquel desconcertante acto no duró mucho y cuando finalizó, extrañamente la sonrisa perduró para cuando ella realizó la pregunta.

- Nunca se me dio bien correr con las piernas atadas. Eso es lo que pasó. - murmuré a modo de respuesta y el murmullo en aquel lugar donde reinaba el silencio pareció casi un grito.

"... correr con las piernas atadas" volví a repetirme. No era exactamente lo que había sucedido, más bien se me habían enredado los pies con las telas, pero por alguna razón, supe que lo que había dicho era verdad y eso que algo así nunca había sucedido. O por lo menos no en mis recuerdos. Decidí olvidar el asunto por el momento. Tenía otras cosas en las que intentar centrar mis pensamientos.

- ¿Te pasó algo?, huele a alcohol. - acabé preguntando intentando ser algo más sutil de lo normal, que vendría a ser algo tal que "Por los Dioses, apestas a alcohol. Fuera bicho.". Bueno, aquello último probablemente lo hubiese omitido también, solo me vine (mentalmente) arriba por un momento.

Observé sin inmutarme como fue acercándose a mi, tomó mi mano y la... ¿lamió?. No se si alguien recuerda que antes mencioné la extraña situación en la que nos encontrábamos, bueno, pues esto lo supera. Se lleva la palma. Já. Me mordí el labio para no reír, ni por mi pésimo chiste mental, ni por las cosquillas que me hacía. Es decir, era un momento totalmente deprimente, ¿cómo osaba siquiera sentir cosquillas?, aquello en un relato no sucedería. Todo sería más fácil en un relato. Tan simple como borrar. La tinta quizá sería más difícil de borrar, pero nada era imposible. Al contrario que en nuestro mundo. En nuestro mundo si que había cosas imposibles. Imposibles y cosas posibles que no deberían serlo.

- ¿Similar? - me dije a mi mismo intentando descifrar el sentido exacto de sus palabras - . Bueno, en cualquier caso, tu tamaño es mayor, por lo que tu aspecto lamentable se ve mil veces peor. Y yo siempre he sido de muy buen ver. Eso es otro punto a mi favor.  - dije, no se muy bien si a modo de broma. De cualquier modo, ¿en su estado sería capaz de comprender una broma si ni siquiera yo sabía si lo era?. La miré incrédulo cuando dijo que me subiese, que me llevaría a cualquier parte. Desde luego, la que no estaba bien era ella - ¿Cómo me vas a llevar a ninguna parte si no puedes ir caminando por ahí sin tirar estanterías? - respondí. Si casi tendría que llevarla yo. Bueno, vale. Eso tampoco parece demasiado viable.

Le iba a comunicar que prefería quedarme sentado por lo menos un minuto más cuando sacó de su bolsillo unas hierbas y me las dio. Las miré con desconfianza, más que nada porque en el estado en el que se encontraba Kraha bien podría haberme dado unas hierbas medicinales, como unas alucinógenas o incluso mortales, por lo que opté por guardármelas argumentando que las tomaría luego, quizá con algo de beber. Y entonces por algún motivo preguntó si me molestaba que estuviese allí. Pues bueno, a ver, no es que me molestase que alguien borracho irrumpiese en la biblioteca en plena noche para tirar estanterías vacías, despertarme y hacerme acudir corriendo, siendo la causa de que me golpease en la cabeza justo el día en el que precisamente esta me dolía ya a horrores. Ah, espera, creo que en realidad si que me molesta. O me debería molestar. Porque sinceramente, estoy tan cansado que ya me da igual tantas cosas... Pero en lugar de decírselo tal cual, teniendo en cuenta que no sabría muy bien como reaccionaría, intenté actuar más... "evasivamente" para evitarme posibles reacciones negativas.

- ¿Debería estarlo? - respondí alzando una ceja. Y luego bajándola nuevamente porque la herida estaba justamente sobre la ceja y diablos, como dolía hacer ese gesto.

Volví a mirarla, nuevamente en la posición en la que la había encontrado, en frente mía. Parecía tan distinta a como lucía normalmente, siempre con sus... odiosas trastadas, moviéndose de un lugar a otra alterando los nervios de cualquiera que estuviese de por medio y ahora... tan quieta, en un rincón. Era... muy extraño. Debería darle alcohol más a menudo. Y luego le dejaba el trabajo a Black Crow. El ya tenía algo de experiencia sobre como manejar el carácter de la chica. Ciertamente era algo digno de admiración por su parte. Si la hubiesen colocado como ayudante en la biblioteca... Oh, creo que yo habría acabado pidiendo que me asignasen a otro lugar. Bueno, quizá no llegaría a tales extremos, pero la convivencia habría sido... difícil. Eso seguro.

- Puedo preguntar, solo así, por curiosidad, ¿qué haces aquí? - pregunté como si nada, sin darle mayor importancia. - , ah y por favor, no omitas detalles como los del motivo de ir tirando estanterías, que por otro lado, agradezco que justamente eligieses una vacía. En serio, si alguna vez vuelves a hacerlo, ten en cuenta ese punto. Sería un completo detalle - aunque más bien el detalle, sería que no lo repitiese, pero obviando eso... - Ah y también lo sería que eligieses otra hora. Preferiblemente en la que hubiese luz al exterior. Más que nada por si elijo correr con una antorcha no prender fuego a Babel. - vale, creo que eso no lo entendería. Pero joder, es que podría haber pasado. ¿Verdad?. ¡Ay!

Por algún motivo, creo que probablemente fuese el de decir tantas palabras de seguido, una punzada de dolor volvió a arremeter contra mi cerebro. Volví a cerrar los ojos con un gesto de dolor y me volví a concentrar en respirar y tranquilizarme.

- En fin... - murmuré tras un suspiro. - ¿Necesitas que te acompañe a tu templo o a alguna parte en la que no puedas destrozar cosas? - aunque la verdad, no me sentía demasiado entusiasmado por tener que levantarme y menos, de tener que ayudar a... ¡Ah, por Apolo, si me va a explotar la cabeza en algún momento, que sea ya y me ahorre todo el trabajo!. Pero igualmente tendría que cerrar la biblioteca, así que llevé mi mano hacia mis telas en busca de las llaves... pero oh, genial. Había dejado todo allí. Si, definitivamente era un genio. No podía abandonar la biblioteca sin nadie que cuidase de ella y dejarla expuesta a más Krahas. Gruñí y resignado me crucé de brazos. - Olvidalo, me he dejado las llaves. - acabé contestando como si ella hubiese sido capaz de seguir mi línea de pensamientos y comprender a que me refería con eso.





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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 19 Jul 2015, 20:01

Aunque había procurado lavarme un poco con un poco de agua, al parecer el aroma a alcohol ni siquiera pensaba en desaparecer, miré hacía otro lado un poco avergonzada, seguramente si estuviéramos en peligro el estado de ebriedad se iría por si solo de golpe por cosa de la adrenalina, pero en ese momento sentía que tendría que esperar que un montón de horas pasaran antes de cobrar mi estado normal; suspiré, algo confundida, enfadada, sin ánimos y en especial, completamente somnolienta, pensaba en que podría soltar tanta información indeseada que arruinaría todo lo que pensaban de mi, pero al menos estaba con la persona que menos podría estar interesada en mi en todo Babel, Quail, él solo se preocupaba por sus libros y sus pergaminos, o al menos solía pensar hasta que le observaba en la calma, pensar en quién sabe que cosas, como si buscara la respuesta para algo.

-No te preocupes, por la mañana volveré a ser un encanto de persona-Rodé los ojos sonriendo, a mi pesar aunque este hombre fuera un completo cabrón, me hacía reír, de cierta forma era el único que a pesar de todo, casi siempre decía lo que pensaba, y no era muy difícil saber lo que pensaba "Si no tiene nada más que hacer aquí, vete" "No dejen eso ahí" "¿Por qué unos monos como ustedes vendrían a la biblioteca"; bien, era cierto que odiaba la lectura y la escritura, pero en secreto me gustaba pasar las horas perdiendo el tiempo observando a Quail hacer sus cosas, hasta que era la hora de dormir y él simplemente se iba, y no había forma de seguirlo, los exploradores era magníficos en ese aspecto, como si de una pluma se tratase, desaparecían.

Negué con la cabeza, claro que debería estarlo, pero mientras estuviera en ese estado siempre me tendría paciencia, un par de veces ya me había llevado a mi templo, pero no quería ir para allá, quería quedarme ahí, en especifico no quería estar sola, pero si el no deseaba acompañarme dormiría sobre una mesa o algo, al menos no era perezosa y no me costaba nada levantarme en las mañanas, aunque el dolor de cabeza que tendría se lo encargo.

-No quería ir a mi templo, y pensé que quizás tendría suerte de poder ver donde vas siempre luego de terminar con tu...eh...trabajo, en la Biblioteca-Observé el pobre estante caído, por un momento sentí pena por el, tan tranquilo y relajado, para que llegue una chica loca que no encuentra nada mejor que tirarle al suelo como una especie de alarma, lleve una de mis manos a mi mejilla pensando en como podría compensar a la vieja estantería, quizás la llevaría para que le arreglen cualquier clase de abolladura que le pude haber causado-Y...Bueno...No quería dormir sola...-

Me hice un ovillo y me lancé al suelo como un saco de patatas lo cual causó un sonido ahogado, por alguna razón al tener repetidamente aquel sueño, de inmediato pensé en venir con Quail, como si de alguna forma fuera proclamado por mi subconsciente como el medico brujo del lugar; me quedé en esa posición, con la mejilla pegada al suelo evitando la mirada del joven de cabellos oscuros, al fin y al cabo parecía que ir a ese lugar no había sido tan buena idea, al final tendría que dormir nuevamente a la intemperie esperando no sufrir alguna clase de...¿Enfermedad? ¿Eso existía en Babel?.

-¿Correr con una antorcha? Yo solo quería que me encontraras, me perdí en este laberinto y la verdad no quería quedarme aquí, quería que me mostraras donde duermes-Seguía hecha un ovillo en el suelo hablando con suavidad, así que no sabía si Quail me había escuchado del todo, me sentía como una niña tonta y perdida ¡Nunca debí venir aquí! Además, ya sabía como sería Quail conmigo, por eso vine, deseaba un golpe de realidad-¡No quiero ir a mi templo! Quiero quedarme aquí, cuídame hasta que no sea un peligro salir.-

No veía su rostro, tampoco quería verlo, había llegado a ese momento donde cualquier cosa me daría vergüenza, incluso andar con ropas que apestaban a alcohol ¿quail me prestaría alguna de esas mantas que usaba como ropa? Seguro no me quedarían mal, solo algo pequeñas, pero a veces incluso me preguntaba si él estaba interesado en las mujeres, así que no le molestaría verme semi-desnuda. Abri mis ojos con suavidad intentando verle al escucharle decir "Olvidalo, me he dejado las llaves" No tenía ni la menor idea de a que se refería, pero sonaba a "Deberíamos ir a buscarlas", lo cual me animó un poco, levanté la cabeza y me acerqué a Quail observando por primera vez rastros de sangre en su rostro, acaricié la zona con suavidad, algo culpable, sin saber por qué, pero pareciera que eso si era culpa mía, y si debía de estar molesto conmigo y mi presencia.

-Prometo portarme bien, solo no me dejes aquí sola...Vamos por esas llaves y me iré-Lo había dicho con las voz mas inocente que conocía, y así mismo, fui completamente sincera, ya no quería seguir causando problemas, aunque mi tan sola presencia parecía que fuera sinónimo de ésto.

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Dom 19 Jul 2015, 21:42

Alcé una ceja al escuchar su comentario. Obviamente, por segunda vez se me había olvidado lo mucho que me dolía hacer aquel gesto, pero diablos, ¡es involuntario!. Bueno, volviendo al tema que nos acontece y por el cual levanté estúpidamente la ceja era por el "No te preocupes, por la mañana volveré a ser un encanto de persona". ¿En serio debía responder a eso?, es decir, si lo hacía obviamente iba a rebatir el argumento y a pesar que rebatir argumentos era algo que casi me salía del alma, por esta vez opté por contenerme. Mierda, pues va a ser que no del todo.

- ¿En serio?. - reí. Vale. Lo había intentado. Pero que conste que no insistiré en ello. - ¿No tirarás ninguna estantería y te quedarás quietecita en tu sitio leyendo? - Vale. Juro que intento parar. ¡Lo juro!.

Finalmente, tras toda la pereza y el cansancio inicial, acabé por ceder a la idea de que levantarse y hacer algo sería lo mejor, así que simplemente lo hice. Tuve que apoyarme en la estantería cuando por fin terminé de incorporarme puesto que por un momento me mareé y mis vista se nubló durante unos segundos. Pero no llegó más lejos. Poco a poco el mareo acabó por desaparecer y mi vista por restablecerse. Ciertamente había notado como en este tiempo el nudo había ido cediendo poco a poco, así que lo apreté y esta vez en mejor estado, guiado por la luz que entraba por las ventanas conseguí adecentarme. La sangre tanto de mi mano derecha como de mi cabeza ya se había secado, así que pude permitirme usarla también (eso si, con cierto cuidado, no quería tener que caminar con manchas de sangre por la vida. Ya vería suficiente en mi vida como para verla también en mi ropa).

- ¿Y para qué querrías ver donde duermo? - pregunté mientras me aseguraba que todos los nudos estaban bien apretados. Una cosa era acabar desnudo y sangrando en el suelo cuando no te veía nadie, pero si Kraha viese eso tendría temas de burlas por... ¿el resto de nuestra existencia?. Si, creo que más o menos durante ese tiempo.

Me volví hacia ella cuando dijo que no quería dormir sola, para luego seguir con la pataleta de que no quería ir a ningún templo. Me llevé las manos a la cadera y solté un bufido. ¿Qué haría con esta chica?, desde luego no iba a ensañarle donde dormía, ¿para que no solo entrase de vez en cuando a la biblioteca por la noche sino que para además me siguiese hasta mi único rincón de paz?.

- Entonces quizá deberías llamar al señor comandante - dije con cierto tono de malicia - , seguro que no le importaría llevarte a un lugar donde no tuvieses que pasar sola la noche. - Me alejé hacia la salida de la biblioteca - No te muevas, voy a... evitar que más como tu se cuelen. Tu procura no tirar nada.

Me acerqué a la puerta principal de la biblioteca por el camino de la derecha y la miré pensando una alternativa temporal a la llave. Finalmente tomé uno de los trozos de madera con forma triangular que había sobrado de elaborar las últimas incorporaciones de estantes y lo coloqué a modo de tope. No sabría si funcionaría, pero mejor que nada seguro que era. Tras contemplar mi improvisada obra por unos segundos, me desvié de mi camino de vuelta para ir a una sala donde guardaba las velas. Esta vez que no tenía que salir corriendo si correría el riesgo de llevar algo para iluminar. Cuando encendí la vela, la luz me deslumbró por un momento reavivando el dolor de cabeza. LA coloqué en un candelero y retomé el camino hacia donde Kraha estaba con la esperanza de que no me tocase jugar al escondite o alguna cosa rara que pudiese salir de su cabeza. Por suerte, la encontré en el mismo sitio que la había dejado.

- ¿Puede levantarte sola? - pregunté a modo de saludo mientras me preparaba para volver a por las llaves - ¿Y caminar sola?.

Para asegurarme, dejé un segundo el candelero en el suelo alejado a Kraha y la ayudé a levantarse y solo la solté cuando pude comprobar que se mantendría estable a dos patas. Me agaché para recoger nuestra fuente de luz y al acercarlo al su rostro pude comprobar su deplorable, al igual que ella debía estar comprobando el mío. La idea me hizo sonreir fugazmente. Por un momento se me ocurrió ofrezerle mi brazo por si perdía el equilibrio, pero eso sería un tanto difícil...

- No dudes en apoyarte en mi cabeza si el equilibrio te juega una mala pasada. Ah, ten cuidado con las escaleras ¿si?, ya han salido heridas suficientes personas en la biblioteca por hoy...

Vale, bien. ¿Dónde estábamos...?. Miré la cubierta de los libros de mi derecha a modo de orientación. Asentí y comencé a caminar con la esperanza de que al menos Kraha aguantase un par de pasos hasta que fuese necesario tener que tenerla sobre mi cabeza el resto del camino y por suerte, así pareció ser. Me tomé el viaje con calma puesto que ninguno de los dos podríamos soportar actualmente la velocidad por la que solía moverme por estas "callejuelas" como osaba llamarlas. Finalmente llegamos a las escaleras y ayudé a Kraha a bajarlas, solo por si acaso. El camino restante no era demasiado complejo, largos pasillos rectos y un par de giros.

- Te voy a pedir una cosa muy importante. - murmuré y nuevamente el silencio se encargó de transformar mi murmullo en casi un grito - Estamos yendo a un lugar muy importante para mi, donde hay cosas que no quiero que nadie vea. Entiende que es mi único lugar en Babel, por lo que te agradecería que me esperases fuera y que mantengas a raya tu curiosidad - confensé pensando en las paredes y el temor que me provocaba que alguien llegase a verlas. Me volví hacia ella para que viese que mi rostro estaba completamente serio. - cojo las llaves y nos vamos.

Y continuamos en el laberinto, yo siempre un par de pasos por delante para guiar la marcha.
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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Lun 20 Jul 2015, 02:27

Bueno, no realmente, quizás entre ser un amor de persona y ser Kraha si hubiera una pequeña, ínfima diferencia, pero él tendría que admitir tarde o temprano que ebria molestaba un poco más que sobria, o eso solía pensar en aquel estado, o si se le podía llamar pensar, ya que poco a poco la linea de mis pensamientos eran poco comprensibles,como si de un mar de ideas tomara una al azar e intentara reflexionar sobre ella llevando al finar mis pensamientos a ningún lugar ¿Alguna vez habían intentado describir como era estar bajo los efectos del alcohol? En mi caso, solo era pasar aquel brebaje de un sabor no muy agradable al comienzo,luego venía la euforia y el deseo de beber más, al pasar todo aquello venía lo que podríamos decir "Un dolor de cabeza", no había gran control de mis extremidades, pensamientos o actos, era como ver lo que sucedía, de los ojos de alguien más, y luego, la terrible melancolía, donde todo lo que ocultabas, salía por tus labios.

-¡No llames al Cuervo! Y quiero pasar la noche ¡Aquí!-Ya comenzaba a gritar y a fingir lagrimas de cocodrilo, levanté mi cabeza para ver a Quail y descubrí que ya estaba de pie, escuché lo que dijo e hice un puchero, cruzándome de brazos buscando el cierre de mi vestido, sin lograr encontrarlo en esa posición, toqué los pliegues de los bolsillos y encontré mis dagas, una cosa que no sabía como se llamaba para poder comunicarnos, una estaca, unas pocas flores, fresas,hilo y aguja-¡Ahora soy una clase de bicho! Que descaro.-

Cambié de posición y me senté, cepillando mi cabello con los dedos y pensando en que estaba haciendo realmente en aquel lugar, desde fuera parecería como si la situación no tuviera ni pies ni cabezas ¿A caso yo los tenía? Ni siquiera la maraña que traía como cabellera era digna de una situación similar, recordaba, si, recordaba que le había dicho que volvería a hablar con él, pero al parecer ninguno de los esperaba que fuera de aquella forma ¿De que forma sería? ¿Con el clásico Quail huraño y la Kraha desinteresada? Al final, quizás si estaba bien así.

-Uh, luz, eso faltaba en esta biblioteca...Dime ¿De donde nace la luz?-Pregunté con inocencia y algo de estupidez, la verdad siempre había tenido esa duda, pero como no era muy buena lectora, era rubia y además tenías preguntas tontas, temía presentar un nuevo estigma social, por alguna razón eso siempre me había parecido gracioso "Las rubias no tienen inteligencia" Como si a alguien se le fuera ocurrir aquello.-Si, si puedo levantarme sola, por alguna razón el equilibrio permanece, aunque algunos dicen que...Que verme caminar es gracioso, no sé por qué se los ocurrirá algo así-Intenté levantarme, pero para mi verguenza (Y mi suerte) el joven de cabellos oscuro decidió ayudarme a colocarme de pie, con algo de dificultad lo logré, ya encontrándome medianamente erguida y con el cabello un poco menos desastroso, observé a Quail luego de que recuperaba la vela que dejó apartada, el cual a pesar de todo no se veía mucho mejor que yo, sonreí un poco divertida ante eso, al final no parecía tan enfadado o ya estaría patitas en la calle.

La tentativa de preguntarle a Quail el por qué estaba siendo tan amable me perseguía, pero al final tan solo me dejé querer avanzando lentamente tras él agarrando con suavidad parte de su vestuario para afirmarme ¿Le molestaría si le pedía algo para vestir? Sus ropas en si parecían algo cómodas, y la noche no era fría como para necesitar algo que me cubriera más, mientras le seguía, muy a mi pesar no estaba prestando atención por donde pasaba, solo llegó un momento, en donde las escaleras parecían diferentes en cierto modo, tanto así que nuevamente agradecí la ayuda de Quail al ayudarme a bajar aquellas pequeñas futuras caídas evitadas, a pesar de la melancolía que recorría mi cuerpo y pensamientos que intentaba esconder en un rincón de mi mente con toda la fuerza posible, me sentía bien, incluso podía sentir la calidez que emanaba el chico de cabellos oscuros frente a mi, y el nunca sabría cuan agradecida estaba de que me acompañara aquella noche.

Al caminar por aquel laberinto pasaba de forma descuidada mis dedos por las superficies que nos rodeaban, no lograba reconocer si eran estanterías o una pared hecha completamente de roca, me maldecía mentalmente por mi estado, tanto así que cuando Quail paró para hablarme casi tropecé, por suelte solo choqué un momento con él y no había sido muy fuerte, solo el pequeño tope de sus ropas con parte de mi brazo; giré mi cabeza con suavidad y escuché lo que decía, como si no lograra entenderlo del todo solo asentí con la cabeza, procurando mantener la curiosidad a raya, pero ¿Que querría ocultar? No pensaba en nada que yo quisiera ocultar además de lo que sentía, así que al ver su rostro pensé que quizás, solo no deseaba que yo entrara.

-¿Por qué querrías ocultar lo que hay en ese lugar?-Pregunté sin mas sin dejar de caminar, como si fuere lo más normal, sin procesar nada más allá de aquello, esperando recordar todo en la mañana para saber de que era lo que precisamente me estaba perdiendo, pero si suponía quería conservar a Quail como un amigo (Porque si, no había ninguna otra palabra en mi vocabulario para describir nuestra relación) Evitaría meter la pata en esta ocasión. La verdad no esperaba respuesta alguna a aquella interrogante, así que a lo lejos escuché el caer del agua, podía ser tanto una pequeña gotera como una chispeante lluvia, pero por alguna razón, la tristeza me invadió completamente, como si recordara siempre aquello que intentaba olvidar con todas mis fuerzas.-Rikka volverá pronto ¿Sabías? No sé por qué, pero el enterarme me ha afectado un poco...Me alegra que vuelva, pero siento que no augurio nada bueno, como si...Como si sintiera que con la llegada de Rikka y los nuevos nacidos, yo...Perdiera mi lugar-

Baje la mirada, con vergüenza, seguramente a Quail no le importaba lo que yo pudiera sentir, y ahí si podría enfadarse, venir aquí a hablar sobre tonterías a altas horas de la noche no era lo que nadie esperaría, pero deseaba, desde el fondo de mi ser, poder escaparme a aquel rincón de mundo que él poseía, donde nadie más pudiera entrar ni decirme como vivir, que hacer o si tenía que luchar, por primera vez en todos esos años en babel, sentía que luchar ya no era lo correcto, que solo dejarse aplastar por la realidad era lo que yo debía hacer, y aquello, me asustaba.

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MensajeTema: Re: [Zona Única] Vieja Biblioteca   Lun 20 Jul 2015, 20:01

No pude evitar soltar un bufido ante la nueva respuesta de Kraha que no hacía más que reafirmar la extraña obsesión que se le había metido con dormir en la biblioteca hoy. Hasta el momento le había seguido la corriente porque en su estado alterarla acabaría causándome mucho más problemas que una Kraha tranquilita, en fin, ni que fuese la primera vez que ella hacía de las suyas. En mayor o menor medida de conciencia. Debería pedir a Black Crow alguna clase de compensación... No se, como por ejemplo, que no se me ocultase información. Por los Dioses, que soy miembro de los siete, ¿qué motivo hay para no contarme las cosas?, todo esto había venido a raíz del "incidente" de esta mañana. Por alguna razón había sido Kraha quien me proporcionó la información y el cuervo vino con intenciones de detenerla... ¿pero cual era el motivo?, es decir, lo revisé un par de veces - es verdad que con cierto dolor de cabeza - y no encontré nada del otro mundo. ¡No había razones para ocultarme tal información! y aunque hubiese, me daba igual, quería saberlo.
Miré de reojo a Kraha. Ella había sido en efecto la que me había traído la información y al preguntarle si quería algo a cambio, si bien es cierto que pareció meditarlo, acabó por negarse. ¿Acaso tendría todo esto planeado y buscaba alguna forma de compensación previa?. No. No creo, es decir... demasiado enrevesado incluso para ella. O quizá no. Ains, como siga pensando el ello mi cabeza estallará definitivamente.

El camino continuó sin muchas novedades más allá de preguntas y comentarios vagos de Kraha que fui respondiendo sin mucho interés, estaba más centrado el buscar cual era el punto en el que... ¡Ah, allí está!. Me acerqué a la mancha de sangre que había quedado en el suelo. Alumbré con el candelero la zona con la esperanza de encontrar un saliente, una roca en el suelo que justificase el golpe más allá de mi infinita torpeza, pero como ya preveía nada de eso logré encontrar. Como fuese, hubiese sido bonito descubrir que a fin de cuentas no era tan patoso como se podía ver. Bueno, como si tropezarse con piedras me librase de lo torpe, pero... veamos, es que tropezarte con la ropa que llevas ya es un nivel... Dejemoslo en un nivel "superior". Debería limpiar esa mancha para olvidar todo el asunto. O eso o adoptarla como mancha mascota. Podría ponerle un nombre como... Dante, la mancha mascota. Pon un Dante a tu vida. Vale. Puede que me hubiese golpeado más fuerte de lo que creí.
Me llevé la mano libre a la cabeza y me palpé suavemente la herida. Instintivamente hice una mueca al sentir el dolor y el martilleo de la cabeza volvió momentáneamente. Vale, nota mental: no tocar la herida. Nota mental dos: Mañana ir a que me curen la herida. Con un poquito de suerte no sería nada y los mareos y la estupidez pasajera sería solamente eso, pasajera. No quería acabar hablando con Dant... Digo manchas en el suelo. Madre mía, ¿qué me pasa?, por suerte hoy había alguien encargado de distraerme continuamente. Para lo bueno y para lo malo.

- Porque... - comencé a decir, ¿pero cómo explicarlo?, no quería que viese las paredes, ni quería que pensase distinto de mí al verlas al ver todo lo que había allí, pero tampoco me gustaría que siguiese insistiendo en sus preguntas, ¿qué debería decir? - es personal. ¿Sabes por lo menos lo que eso significa verdad?. Pues eso.

Escuché posteriormente lo de Rikka. Hacía mucho que no sabía de ella y yo que pensaba que habría muerto y que el número siete de la primera generación al final era simplemente un número simbólico. Pues vaya, así que tras salir corriendo con el rabo entre las piernas para evadir todas las responsabilidades en Babel y vuelve cuando todo por fin esta tranquilo y en orden. Genial, los nuevos estarán de los nervios durante meses, una mujer de la que apenas se había escuchado historias, rumores y leyendas volvía, era real y no era como los que se quedaron, si no una verdadera aventurera. Já. Tan estúpidos como siempre.

- Lo que te asusta es que la otra de las siete se vuelva para el resto más interesante que tu, y dejen de seguirte en tus jueguecitos. Normal que sientas que pierdes tu lugar. Lo perderás. Por lo menos los primeros meses. Con suerte. Todo girará en torno a ella. Pero porque los demás no saben que en realidad salió huyendo cuando los Segundos Nacidos empezaron a despertar. - dije con cierto resquemor. No se notaba para nada lo mucho que me molestó que algunos se marchasen, ¿verdad?. - Y encima se llevó a algunos con ella, veamos cuantos vuelven. Y e  que estado vuelven. No estaban preparados.

Paré de golpe. Estábamos cerca. Me frené y dudé unos segundos. Bajé la mirada y me volví para dejarle la luz a Kraha. Le comuniqué que esperase allí y me dirigí hacia la oscuridad para llegar hasta mi rincón.

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